sábado, 19 de agosto de 2023

Es austera esa iglesia reformada

 Es austera esa iglesia reformada. No hay en ella paredes recargadas con escenas de la fusión de Cristo, solo el espacio casi desnudo, donde sentarse tú y Dios.

El pastor ha llegado muy bien acompañado por su familia y ha saludado con la mano uno a uno a todos los parroquianos, que vestían de manera discreta.

El aparcamiento de la iglesia es otro cantar. Está lleno a rebosar de coches privados de alta gama, bien abrillantados para la ocasión.

Es probable que el sermón recuerde a la audiencia que Dios, nuestro señor, era muy frugal en la mesa, y más que probable que cuando acabe el oficio, los mismos se vayan a comer en sus cochazos a un buen restaurante.


sábado, 12 de agosto de 2023

De parte del otro sentido

 

Esa peluquería canina es muy chula. Desde que la frecuento parezco menos chucho de lo que soy en realidad.

Esa heladería artesana es muy mala. Antes de chupar sus helados en mejor besar a una rana.

Esa tienda textil tiene una trastienda curiosa, ni es legal ni es gran cosa. Pero, a veces el dueño te ha vendido 20 euros de mercancía y sales de allí con una gran sonrisa y un par de calcetines de 7 euros, que te deja a 6.

Esa panadería bollería ha perdido mucho desde que se jubiló el hombre que hacía las famosas palmeritas de chocolate. La pareja que ha tomado el relevo no se entera de nada. Están totalmente dormidos, y así les vamos a dejar.

Sin embargo, la panadería bollería que está más arriba ha ganado mucho desde que la hija tomó el relevo de los padres. Últimamente voy a menudo a por una barra gallega, que terminan de manera muy picuda a ambos extremos de la figura.

Ese taller de reparación de maquinaria forestal no ha cambiado nada en los últimos 29 años. Quizás por eso sigue teniendo tanta clientela.

Esas puertas de garajes con cajas de frutas presentes son lo mejor. ¡Qué buena pinta tiene todo, jefe! ¿A cuánto el kilo de estas?... Vale, ponme kilo cien.

Luego, siguiendo en esa dirección se llega a un punto que llaman el final del pueblo, o el principio, si vienes de parte del otro sentido.

viernes, 23 de junio de 2023

Inversionista versus vendedor ambulante

 

Puede que un inversor corra riesgo con sus inversiones, pero no creo que mover capital sea un oficio. Tampoco creo que hacer click en el botón de invertir aquí sea un trabajo. Más bien parece un business, nada personal.

Sin embargo, practicar el noble arte de la venta ambulante, que también tiene sus riesgos, sí que parece un oficio, porque tratar con ganadería fina lo es, me parece un trabajo, porque mover mercancía lo es, y no me parece en absoluto un business por que todo es personal, si quieres ganar las cuatro perras del día.

Puede que un inversionista piense que con sus inversiones ayuda a mejorar la vida de las personas, pero resulta imposible creer que alguien que no tiene oficio, que no trabaja y que está todo el día enganchado, pensando en su propio beneficio, pueda mejorar cualquier cosa.

Un inversionista es alguien que monta su oficina en un paraíso fiscal, y un vendedor ambulante monta el chiringuito en el mercadillo de tu pueblo.

Un inversionista nunca sabe tu nombre, y un vendedor ambulante cuando quiero lo sabe y cuando quiere no se acuerda. 

miércoles, 12 de abril de 2023

Caminocaminante

 

Fueron los pasos del caminante los que abrieron el camino, y fue el camino quien forjó el músculo del caminante para que pudiera hacer el camino.

Unos días el caminante comió polvo del camino, otros, el camino hizo polvo al caminante.

Somos caminante y camino, como estrellas que brillan porque tiemblan.

miércoles, 5 de abril de 2023

Unos 200 hacia Notre-Dame de Barís

 

Unos doscientos ebanistas y carpinteros ya jubilados acudieron de buena fe a la catedral de Notre-Dame de Barís para responsabilizarse de la reforma de la techumbre de madera de la catedral, con la que había que tener mucho cuidado porque llevaba allí mil años. Uno traía un trozo de lija, otro medio berbiquí. Este traía un ojo de buen cubero y aquel, en la oreja, un lápiz de carpintero.

Al llegar a Larís, los 200 les dijeron a las autoridades que piano, piano, que la techumbre estaba de mírame y no me toques, y que había que cerrar sine die el templo porque lo suyo era tirar la que había y poner una nueva de madera que durase otros mil años. Sin embargo, las autoridades se decantaron por el proyecto de una gran empresa, líder en el sector de las estructuras virtuales, que permitía hacer la obra sin afectar en nada el funcionamiento normal de una catedral all-stars.

Todo parecía ir bien el día que empezaron las obras, pero hasta día de hoy sigue siendo un misterio cómo se las apañaron para que una reforma de la techumbre se les fuera de las manos hasta el punto de que faltó poco para que la arrasaran hasta los cimientos.

Han pasado varios años ya desde este triste acontecimiento y la catedral todavía sigue sin techumbre, cubierta tan solo con una lona azul de plasticoflix. La cosa tiene pinta de que acabarán acoplándole una techumbre de impresión 3D fijada con bien de loctite y a succionar visitantes sine die por la puerta principal y a hacerlos salir por la de atrás, habiéndose dejado por el camino lo principal.

Eran 200 jubilaitins que tenían muy claro lo que tenían que hacer, unas autoridades que tenían muy claro lo que no querían hacer y una empresa vendehumo, que vaya si lo cumplió.