jueves, 2 de julio de 2020

En un rincón del cuadrilátero está el vicepresidente de la OMS

En un rincón del cuadrilátero está el vicepresidente de la OMS. Mide 168 cm y pesa 75 kg, y si se cuidara como debiera, debería medir 170 cm y pesaría 62 kg.

En el otro rincón está el Covid- 19, en plena forma, ágil y dispuesto a mutar con tal de seguir con vida.

Hagan sus apuestas, amigos. El combate del siglo está a punto de empezar.

(Hay un rumor sobre el resultado que, quizás, te convendría saber antes de hacer tu apuesta. Se dice que uno de los jueces está comprado por un lobby farmacéutico, cuyas oficinas centrales están pared con pared con la central operativa de la OMS. El otro soy yo, que estoy esperando la señal convenida de que el dinero acordado ha sido traspasado a mi cuenta para decantar mi voto por el vicepresidente, y el tercero es un fulano que también ha sido untado para que haga de superdiseminador.)

lunes, 29 de junio de 2020

Lo siento, amigo. El presidente no le puede atender. Tendrá usted que descubrir la verdad por sí mismo

Según las últimas investigaciones publicadas sobre el tema que nos tiene con la mascarilla bajada hasta la barbilla, todo empezó con el SARS-CoV-1, otro virus de la familia corona que apareció en China en noviembre de 2002 y que se dio apresuradamente por controlado en julio de 2003.

Sin embargo, el virus no desapareció, porque las condiciones naturales que le permiten prosperan siguen ahí, y porque dispone de una formidable red de transporte mundial para expandirse.

El SARS- CoV-1 no desapareció, se tomó su tiempo hasta encontrar un huésped desde donde dar el salto a los humanos, esta vez replicado como covid 19.

Por supuesto, en tanto en cuanto no podemos tener una conversación privada con el presidente de la República Popular, ni nos van a caer 323.000 euros para montar en casa un laboratorio con un mínimo de condiciones para investigar por nuestra cuenta, todo esto son conjeturas.

Lo que sí es cierto es que la solución al virus vendrá en forma de vacuna. Aunque sin abordar el tema de que la pérdida de biodiversidad es el caldo de cultivo ideal para que prosperen los virus, y que inevitablemente vendrán nuevos virus exhibiendo mutaciones como solo ellos saben hacerlo.

Quizás, con la amenaza del cambio climático, teníamos en mente otro tipo de escenarios, como diluvios cuando tocaban sequías atroces, sequías a secas cuando tocaban nieves en las cumbres, granizo cuando tocaba lluvia de estrellas, etc.

Sin embargo, todo este descontrol climático también afecta a la vida subcutánea, que haberla, como se está demostrando estos días, hayla, y tiene sus propios jinetes del apocalipsis tan cabrones como sus colegas bíblicos.

Pero bueno, qué puede salir mal si tenemos en cuenta que se está investigando un virus al que se le está proporcionando una formidable red de transporte mundial, que no puede parar porque hunde la economía y que facilita enormemente la expansión de dicho virus, que se ve que no le importa viajar.

De todo este asunto, me quedo con las palabras de Galeno: "Que la medicina sea tu alimentación, y que tu alimentación sea de silvicultura propia".

martes, 16 de junio de 2020

Fue muy agradable saber la verdad de boca del propio presidente

Yo no sé si el virus se originó por la ingestión de un animal salvaje comprado en un mercado callejero, que no había pasado por sanidad, o si se originó por la ingestión de despojos de animales de macrogranjas descartados por sanidad, que se vendían en un mercado callejero, o si, directamente, el virus se escapó de un laboratorio del gobierno muy bien equipado para la manipulación genética una noche en la que el personal andaba bastante relajado celebrando el cuadragésimo aniversario de la revolución.

Para saber la verdad y poder hablar con propiedad del asunto, tendría que tener una conversación a solas con el presidente de la república popular en la que poder decirle que, ahora que estábamos solo él y su compinche, o sea yo, me pusiera al tanto del mojete. Pero como eso no va a ser posible, me tengo que fiar de lo que me dice el farmacéutico del pueblo: "Yo no sé el origen del virus, pero si me dices que se salió de la máquina de hacer zumos de naranja del Bar Chiringos, también me lo creo".

En cualquier caso, en todo este asunto hay al menos una cosa bastante clara: que la vacuna no saldrá de un mercado callejero.

El farmacéutico del pueblo también me dice que evite los espacios cerrados, y eso hago.

P.D. La verdad es que andar por la calle con la mascarilla es un incordio, pero en cuanto te la quitas un momento, sientes inmediatamente el impacto del humo de los coches. Así nos movemos en la nueva normalidad, entre la mascarilla que dificulta la respiración y el humo de lo coches que la respiración dificulta.

sábado, 6 de junio de 2020

El materialismo, incluso en pequeñas dosis, resulta letal

Llevaba tres horas practicando el noble arte de la venta ambulante por lo bajini en un lugar discreto de la sierra sin comerme un colín, cuando, de repente, apareció un runner sin camiseta que bajaba corriendo desde a tomar por culo. Al cabo de unos minutos, tras recuperar el aliento, se metió del tirón en un pilón de agua fría de la sierra, donde la buena gente y el camión de incendios vamos a surtirnos de agua. Luego se sentó tranquilamente en una de las paredes y empezó a darse una espontánea sesioncita de pedicura, axiliasis variada y, en un momento dado, algo que le molestaba en el desnudo frontispicio lo dejó por ahí tirado.

Mientras tanto, yo andaba mirando un lacerta schreiberi bien chulo que estaba tomando el solei, cuando por el rabillo del ojo me pareció ver que el colega del pilón perdía el equilibrio y, milagrosamente, en el último instante lo volvía a encontrar. Entonces pensé que si se hubiera caído me hubiera dado mucha, pero que mucha pereza meterme a ayudarlo. 

Afortunadamente, el minicapitalismo vino en mi ayuda, y cuando finalmente ocurrió la tragedia, yo estaba practicando la única venta del día a una amable señora a la que tenía que gritar, porque, según me dio a entender, andaba un tanto escasa de los huesos propios del oído.

La venta me había puesto contento. La calderilla siempre viene bien. Era hora de recoger y marcharme mientras durase la alegría. Antes de hacerlo me pasé por el pilón a beber un poco de agua. Entonces me acordé de la movida. ¿Qué le habría pasado al deportista? No había nadie, tan solo un pequeño reguero de lágrimas que se perdía en dirección hacia la civilización. Le dije adiós al lagarto, que parecía sonreír mientras se perdía en dirección a la naturaleza.

domingo, 17 de mayo de 2020

Yo tenía una lavadora del año 1980

Yo tenía una lavadora del año 1980 y hace 10 meses definitivamente petó. Y aunque busqué las piezas de recambio en chatarrerías de confianza y patios traseros de octogenarius conocidos del pueblo, no hubo manera de encontrarlas.

Entonces, me vi envuelto en una disyuntiva que me condenaba por un lado  a comprar una nueva de las que hablan, para sacarte datos que vender a terceros, y por el otro a no comprar ninguna, lo que me obligaba a lavar la ropa ayudándome de las manos.

Afortunadamente, mientras estaba cavando la tierra para empezar con la huerta de verano, una mariquita con sus puntos negros y sus alas rojas se me acercó subrepticiamente por la sordi para decirme que no, que las máquinas eran instrumentos tan poderosos que habíamos caído prisioneros de nuestra propia creación. Y que, aunque nos habían vendido la idea de que con ellas la vida iba a ser más fácil, en realidad la estaban complicando cada vez más al imponer un ritmo de vida frenético que, además de estresarnos, se estaba puliendo la biodiversidad del planeta.

En ese momento, lo vi claro: vendí lo que pude de la lavadora al peso y me fabriqué una artesana que va a toda pastilla de jabón sin necesidad de electricidad, que no gasta agua, porque después de lavar la ropa la reutilizo para regar un zarzal de puta madre con una planta muy graciosa en su interior que no quiero que esté a la vistay que me permite hacer con la boquita el efecto centrifugado fiumfiumfuakafium que tanto me gusta.


lunes, 11 de mayo de 2020

El pecado de parar el mundo nunca se lo perdonarán (2ª parte)

Nunca le perdonarán el pecado de haber parado el mundo, el pecado de mostrar que, del contrato social, el Estado está más interesado en la parte del control social que en la de la atención social.

Nunca le perdonarán el pecado de habernos dado demasiado tiempo para pensar y habérnoslo quitado para hacer, el pecado de mostrar cómo resplandece la naturaleza cuando se apagan las máquinas, el pecado de que la corrupción, además de crear una burbuja inmobiliaria, como no podía ser de otra manera, también levantó pisos que son una estafa.

Nunca le perdonarán que haya demostrado con total claridad que desatender la causa para centrarse exclusivamente en las consecuencias es el más fabuloso de los negocios, porque actuar sobre las consecuencias necesita un medio, algo que se pueda comprar, vender o especular con...

El fin nunca fue el justificante de los medios uilizados, siempre fueron los medios lo que justificaron los fines en un mundo materialista.

El mundo nunca volverá a pararse, pronto estará preparada la tecnología 5G para que no vuelva a suceder. Pronto, hasta nuestra temperatura corporal estará geolocalizada, de manera que al menor síntoma se nos pueda obligar a permanecer aislados de manera individual. Así la sociedad del espectáculo podrá continuar. El número de afectados desaparecerá de los medios de comunicación porque serán hechos aislados, hechos que solo interesarán al afectado, y nada más.

Nunca le perdonarán el pecado de haber parado el mundo, como nunca dejarán de alabar la maravillosa tecnología 5G que, más temprano que tarde, será la primera causa de muerte debido a la cantidad de electroondas que van a inundar nuestra vida. 

Descanse en paz el mundo analógico, donde todavía la palabra dada tenía valor de futuro. Viva el mundo digital donde la palabra dada solo son ceros y unos almacenados en una nube, que tampoco lo es.

jueves, 7 de mayo de 2020

El pecado de parar el mundo nunca se lo perdonarán

Se habla mucho estos días de la importancia de aumentar el gasto en la sanidad pública, como diciendo que de los recortes lodos, vienen los hospitales hasta los codos, y, efectivamente, el gasto sanitario va a aumentar: el tuyo. De momento, el gasto necesario para hacerte con el equipo standard anti-transmission .

En cuanto al Estado, se gastará lo mínimo en adaptar los hospitales a la nueva normalidad y en equipos de lo más normalitos para el personal sanitario. Ni siquiera vamos a tocar a una cama por enfermo en el pasillo cuando el otoño que viene vuelva la nueva versión, corregida y aumentada.
Eso sí, la experiencia de haber montado un hospital de IKEA en IFEMA será de gran ayuda.

El pasaporte sanitario será otro regalito de la nueva normalidad. Lo de la bolsa de hierba lo puedo pasar, dijo el agente, pero ayudar a cruzar la calle a un octogenarius habiendo tenido paperoflexia de crío, imposible. Multa de las guapas.

Lo suyo sería atender la causa para no tener que atender la consecuencia, como no podía ser de otra manera. Vamos, lo  que dicen por ahí: si las macrogranjas de animales producen macrogripes mundiales, evitando las macrograns evitaremos las macrogrips. Sin embargo, siempre se puede tirar por la calle de en medio y buscar la solución fácil que nos ofrece nuestra amiga la tecnología: magic sanitas app. Made in China, por supuesto. El Estado va a aprobar echando ostias el artilugio, que, por si fuera poco, hará más ricos a los ricos.

Mientras tanto, ya lo ves, seguimos  esperando la vacuna salvadora, con la que se forrarán los mismos que se han archiforrado puliéndose el planeta, creando con ello el caldo de cultivo necesario para que el virus prospere. 

Sin embargo, no en todos lados los estragos producidos por el virus han sido iguales. Las sociedades tradicionales donde todavía no ha llegado el progreso a saco lo han sufrido menos. Al no tener tantas cosas, tienen tiempo para ellos mismos, tiempo para convivir con los ancianos y no aparcarlos en las resident evil, tiempo para hacerse la comida y no comprarla prefabricada, tiempo para desplazarse a pata y no en trampas respiratorio-cardiochungovasculares. Y por aquí es por donde se puede atisbar un camino, por tener menos cosas, llevar una vida de monje e, incluso, hacer el bien sin mirar a quién, como hace la lombriz de tierra, que mientras hace sus movidas a todos beneficia.

Solo era un virus de malamuerte que mutó en comandante, del tipo de los que cuando llega manda a parar, y eso nunca se lo perdonarán. La fiesta caníbal no puede parar mientras quede algoalguien que fagocitar. Así las cosas, de nuestro paso solo quedarán unos y ceros en el altar del materialismo. Solo números... Al menos los rupestres dejaron pinturas en la cuevas, bien chulas por cierto.

sábado, 2 de mayo de 2020

Tanto que aprender de los findhiniyas

Los findhiniyas viven en la frontera entre Chenisia y el Tíberit
y se dedican a la elaboración de sal de manera artesanal.
Básicamente pasan el día entretenidos llevando cubos de agua por sus propios medios de un depósito a otro, y de este al depósito principal. Luego esperan a que el agua se evapore y aparezca la sal.

Entonces, forman una caravana entre los paisanos que discurre por las montañas durante siete días, hasta que llegan a un pueblo situado en una ruta comercial donde venden la sal y compran las provisiones que necesitan. Y una vez hecho el negocio, vuelven por donde vinieron y vuelta a empezar con el trajín de la sal.

Los occidentales que pasan por allí siempre les hacen la misma pregunta: ¿Por qué no utilizáis algún tipo de motocacharro para llevar el agua? Así ahorrarías tiempo y esfuerzo.

Los findhiniyas, armados de infinita paciencia, siempre responden lo mismo: solo puedes quedarte con la sal que consigas con tu propio esfuerzo. De esta manera no esquilmamos la salina y nos aseguramos de tener siempre el recurso de la sal para seguir llevando nuestra vida sencilla que, como no podía ser de otra manera, nos encanta. Además, por muy bruto que te pongas, nadie consigue tanta sal como para destacar de los demás y creerse el rey del marambambo, lo que nos ahorra tener que tirarlo precipicio abajo.

miércoles, 22 de abril de 2020

La sequía nos estaba volviendo locos, hasta que llegó el comandante 19 y mandó a parar

En el pueblo dejó de nevar como antaño, luego dejó de llover tanto como solía, y ahora está el tema del agua con mucho danger a su alrededor.

Para más mojete, ante el impetuoso empuje del turismo atroz, se ha empezado a construir en laderas donde solo puede llegar el agua por motobombeo, a través de tuberías tan poco apropiadas que se hace necesario abrir zanjas cada dos por tres para ver dónde hostias está la avería.

Cada vez llueve menos, esa es la verdad, y cada vez
el gobierno apuesta más fuerte por el turismo.
Esta era la terca e inamovible realidad de un estilo de vida suicida que nos estaba condenando a la sequía...
y en eso llegó el comandante 19 y mandó a parar.
Se acabó la diversión y empezó a llover.

(Por aquí llevamos tres semanas de lluvia
como hacía años que no se veía en este mes.)

Creo que para todo el mundo ha quedado claro cómo se arregla el problema de la contaminación del aire, del agua y de la tierra. Otra cosa es que volvamos por el mismo camino, que, sin duda, pintarán de muy verde para cobrarlo más caro.

Son cosas que pasan cuando nos distanciamos tanto de la naturaleza que acabamos pagando, el que pueda permitírselo, hasta por caminar por lo poco que queda de ella.

sábado, 18 de abril de 2020

Sucedió una tarde en las montañas

Llevaba mes y medio sin cruzarme con nadie, cuando una tarde me encontré, de buenas a primeras , con Jeremías Jhonson todo tirado en el suelo como con un problema de salud tremendo que lo tenía inmovilizado. Inmediatamente me bajé del caballo y le dije:

-Hostias, Jeremías, ¿qué te anda pasando para que estés ahí tirado?
-No sé. Algo me ha golpeado y luego me ha inoculado un veneno que me está paralizando.
-Vale, debuti, lo entiendo. ¿Cómo puedo ayudarte? 
-Camina hacia el sur siguiendo el río unos 2 km y encontrarás una cabaña donde vive un sujeto. Dile lo que me pasa y que venga enseguida.

Así lo hice. Fui corriendo hasta la cabaña y encontré al sujeto en cuestión.

-Por Dios bendito, Jeremías Jhonson está en trance de muerte. Me ha mandado a buscarle para que vaya a ayudarle.

Cuando volvimos Jeremías parecía haber empeorado, aunque todavía estaba consciente.

-¡Oh, Derzu Uzala! ¡Eres tú!
-Ah, Jeremías Jhonson, pareces bastante desmejorado.

Entonces Derzu le aplicó una pomada de cosecha propia en el abdomen a base de birllíligo y tomillomero, con tan buen resultado que, al cabo de 24 horas, estaba como nuevo.

-Ten cuidado dónde te metes, Jeremías. No sé qué te habrán contado, pero la realidad es que la vida en la montaña es dura y a veces hasta bonita, pero no al revés.
-Aun así, la prefiero a la guerra -respondió Jeremías.
-Y yo a vivir en un piso -añadí yo.

Y después de un rato de silencio, sin más parafernalias nos pusimos a trapichear del tirón: tabaco por pomada, cecina por guayaminas y pólvora mojada por toallitas secas de Portugal.


Posdatas varias al hilo de la actualidad.

1. Portugal, terra de fraternidade.

2. Distanciarnos tanto de la naturaleza solo podía traer consigo un futuro de distanciamiento social. Es decir, haga el favor de mantener la distancia de seguridad, porque de lo contrario el Gran Hermano lo va a detectar echando hostias y nos va negar los veinte mil puntos cuando volvamos a pasar por la casilla de salida, y sin puntos no habrá manera de ir a ninguna parte.

lunes, 6 de abril de 2020

Esas dos maneras de afrontar los problemas

Conciencia y violencia
son las dos maneras universales
de afrontar los problemas,
pero, mientras acusamos a la violencia
de utilizar la fuerza para imponer su voluntad,
olvidamos con demasiada frecuencia
que la conciencia también necesita de la fuerza
para convertirse en voluntad.

La conciencia exige en cada momento
que demuestres tu compromiso,
igual que la violencia exige
que cada día demuestres
que no te has pasado al enemigo.

Conciencia y violencia
son los dos caminos que se pueden seguir en la vida.
Uno te lleva a conquistar el mundo,
el otro, a que el mundo te conquiste a ti.

jueves, 19 de marzo de 2020

Bienvenidos a Constitusion del setenta y tantos

Bienvenidos, damas y caballeros, a nuestro programa concurso Constitusion del setenta y tantos, donde  todo quisqui puede experimentar en su propia carne las maravillas que esconde el texto constitucional.

Esta noche tenemos un póquer de familias dispuestas a concursar, que ya mismo pasamos a presentarles: familia nº 1, los Martínez; familia nº 2, los Sánchez; familia nº 3, los Heredia; familia nº 4, los Bourbons.

Como siempre, empezamos abriendo el sobre que nos trae  Perkins... Gracias. Dice así: La Constitución reconoce al rey como jefe del Estado y le concede una serie de prerrogativas especiales. Bien, parece que el programa de hoy gira en torno a la figura del rey. Adelante Perkins, que gire la ruleta... Martínez, no... Sánchez, tampoco... Heredia, casi, casi... pero no. Damas y caballeros, la ruleta se ha parado en el apellido de la familia nº 4, los Bourbons.

Por favor Bourbons, acérquense por aquí. En cuanto a las demás familias, pueden abandonar sin prisa pero sin pausa el estudio, no sin antes llevarse este cuidado ejemplar del libro: Introducción al latín vulgar.

Comenzamos la segunda fase acompañados de la familia Bourbons. Como saben, esta segunda fase consta de un total de tres pruebas que tendrán que ir superando para seguir concursando. Dicho lo cual, familia Bourbons, ¿estáis preparados?... Sí, pues Perkins, por favor, ¿nos traes el siguiente sobre?... Gracias. Dice así: se concede al rey la posibilidad de dar discursos moralizantes sin por ello dejar de cometer infidelidades conyugales infinitovarias. Para conseguir esta prerrogativa deberéis demostrar la típica campechanía que tanto gusta por aquí. Durante un minuto, sentados en ese palco, simularéis celebrar un gol de la selección española de fútbol con la pasión de un verdadero hincha cualquiera. ¿Está claro? Sí, pues con la ayuda del público empieza la cuenta atrás: tres, dos, uno, ¡adelante!

-Gol, yupiyogui, bien...

58 segundos, 59 y 60. Tiempo, el tiempo ha pasado y llega el momento de que el público emita su veredicto... Por abrumadora mayoría el público ha votado NO. Lo sentimos familia Bourbons, pero la prueba no ha sido superada. Quizás no habéis sido lo suficientemente efusivos en la celebración del gol. Pero la vida es así y el veredicto del público es inapelable... Sí, disculpadme un instante, por lo visto me llaman de dirección. Mientras tanto, les dejamos dos días con la publicidad. Enseguida estamos de vuelta.

Queridos amigos, ya estamos de vuelta. Parece ser que ha habido un error con las papeletas del público y las que indican NO, en realidad quieren decir SÍ. Con lo cual, queda claro que la votación es totalmente favorable a la familia Bourbons, y por lo tanto, siguen concursando. De todas formas y para evitar nuevos malentendidos, vamos a proceder a retirar las tarjetas defectuosas y repartir otras nuevas.

Bien, damas y caballeros, ya estamos en la segunda fase. Vamos con la prueba: se concede al rey el privilegio de llevarse un buen pellizco de los acuerdos comerciales que consiga durante los viajes oficiales al extranjero. Para conseguir esta prerrogativa tendrán que simular que presiden una importante organización para la protección de animales en peligro de extinción, cuando en realidad estarán cazando alguno de ellos. ¿Está claro?... ¿Sí?, pues comienza la prueba en tres, dos, uno, adelante.

-¡Ah, joder, la pelvis!

58 segundos, 59 y 60. ¡Tiempo! El tiempo se ha cumplido y llega el momento de que el público exprese su veredicto. Así pues, querido público, pueden mostrar sus papeletas. Atención, parece que un espectador quiere decir algo. Adelante.

-Quiero decir y digo que nos ha quedado claro la calamitosa actuación del representante de la familia Bourbons, pero como el 99% de nosotros somos jubilados, para irnos a la residencia mejor echamos otro rato aquí. Por lo tanto, puedo emitir y emito, en nombre del público, un voto de gracia para que se dé la prueba por superada.

Pues dicho y hecho. Damas y caballeros, el programa continúa. El sobre de la tercera y última prueba dice así: se concede al rey el privilegio de realizar su regia labor con un trago de más. Para pasar la prueba, el representante de la familia Bourbons deberá acabar con el whisky que contiene esta barrica de roble en cinco minutos y, a continuación, pronunciar el típico discurso con el que se celebra la inauguración del año judicial. Bien, ¿está todo claro? ¿Sí?, pues adelante.

-Glup, glup, ja, ja, claro, claro, ponme otro...

Tiempo. La barrica está vacía. Ahora, si es tan amable de subirse a este estrado para comenzar el discurso...¿preparado? Sí, pues adelante.

-Como cada año por estas fechas, queridos amigos, nos volvemos a encontrar para vernos los caretos de triunfadores. Un día fuisteis los empollones de la clase, siempre estudiando para memorizar un nuevo artículo del libro gordo del Derecho, hasta que caísteis en la cuenta de que no hacía falta estudiar tanto, que lo verdaderamente importante para alcanzar las más altas cotas en la judicatura era ser afiliado sin carnet de algún partido político mayoritario.
Como cada año por estas fechas, queridos amigos, nos volvemos a hacer la misma pregunta: ¿qué cojones es la justicia? Y como siempre, la respuesta sigue siendo la misma: la justicia soy yo y mis circunstancias. Solo el jurista que tiene estas palabras en la mente en el momento de armar el brazo ejecutor es digno de ser llamado juez.... y parte. 
El ejercicio del Derecho es apasionante, todos lo sabemos, aunque, por supuesto, no está exento de peligros. ¡Qué me decís, si no, de los jueces estrella! Esos que quieren juzgar lo ya juzgado, como si no tuviéramos bastante con favorecer a los amigos, perjudicar a los enemigos y dejar la aplicación de la legislación vigente para los indiferentes.
Pero no hablemos de peligros, hoy toca celebrar que cada uno seguimos en nuestro puesto. Olvidemos la cárcel de legajos y papeleo de todo tipo en la que a partir de mañana estaremos presos y alcemos la copa para brindar. Caballeros, ¡por nosotros!

Tiempo. La tercera y última prueba ha concluido y llega el momento de que el público decida el veredicto. Adelante... ¡Bravo!, ¡qué sinceridad!, ¡bebe tan bien como habla!...

Familia Bourbons prueba superada. Perkins, por favor, puedes traer la corona y la Carta Magna con las prerrogativas reales y entregárselas a la familia Bourbons.

Y con esta coronación, damas y caballeros, acaba un programa más de Constitusion del setenta y tantos. Nos vemos la próxima semana. Adiós amigos.

viernes, 13 de marzo de 2020

El teletrabajo hay que pagarlo.

1.
Todo apunta a que teletrabajar  te convertirá en trabajador autónomo.

2.
En cuanto al tema de la contaminación, es posible que la contaminación atmosférica baje y que la contaminación electromagnética suba.

3.
La parafernalia tecnológica que habrá que implementar 
para que aumente el teletrabajo dará pie a una nueva burbuja económica y a un individualismo más feroz del tipo:
eso no me lo dices tú a la cara por Skype.

(el peor insulto será llamarle a alguien analógico)

4.
Por supuesto, el DNI ya no lo llevaremos obligatoriamente encima, sino obligatoriamente dentro.

5.
No nos engañemos, mientras el detritus siga cayendo hacia abajo, todo podrá cambiar, pero solo para que todo siga igual.

jueves, 12 de marzo de 2020

Estabulados para frenar mejor la empatía

Un niño es un ladrillo en los muros de un colegio.
Un ladrillo es un niño sentado en un pupitre.

Un juez es un ladrillo en los muros de un juzgado.
Un ladrillo es un juez que declara abierto el juicio.

Un médico es un ladrillo en los muros de un  hospital.
Un ladrillo es un médico con licencia para rerecetar.

Un diputado es un ladrillo en los muros del Congreso.
Un ladrillo es un diputado que siempre vota a favor
de los argumentos del cemento.

Quizás no, quizás el bicho nos está volviendo locos
y un ladrillo solo sea lo que nos damos unos a otros
cuando nos damos-dábamos la mano.



martes, 25 de febrero de 2020

La Tierra es distinta

La verdad es que en Marte se está de puta madre.
Solo tienes que decir vaya antenas chulas que llevas, paisano,
para que te hagan sentir como en casa.

Venus es un lugar maravilloso.
Solo tienes que mostrar un poco de tacto interplanetario
para que te inviten del tirón a los saraos
donde se ponen finos con lo mejor de la Vía Láctea.

Júpiter es demasiado.
Por un cubito de hielo te dejan hacer camping sauvage
donde quieras.

Neptuno también es demasiado.
Por un trozo de chasca al rojo vivo te dejan patinar 
por donde quieras.

Saturno es un planeta increíble,
al menos todo lo saturnianamente increíble
que puede ser un planeta.

Plutón, como su propio nombre indica, mola mogollón.
Y ese es el problema. Como no te controles, ahí te quedas.

Mercurio es un lugar curioso.
Ni sólido, ni líquido ni gaseoso.

La Tierra, en cambio, es distinta.
Hay que entrenar mucho 
antes de venir de visita desde el espacio exterior
para no dar el cante,
para no acabar comiendo liebres de mar
en temporada de sardinas de monte.

sábado, 15 de febrero de 2020

El trapicheo perfecto

Estaba en un cruce de caminos de tierra esperando a un colega para hacer el trapicheo perfecto, cuando apareció una patrulla de la policía rural en plan buenos días, permita un momento de cacheo exhaustivo. Y como no llevaba nada encima, con la misma exhaustividad se tuvieron que marchar.

Diez minutos después del incidente, apareció mi colega sonriente.

-Aquí tienes, 150 semillas de caléndula de las mis caléndulas -le dije a modo de saludo, pasándole un sobre de papel con las semillas.

-¡Hostias! ¡Qué sorpresa! Desde que dejé las inyecciones de morticoides y empecé a embadurnarme de caléndula como si no hubiera un mañana me va de maravilla, y con tus caléndulas todavía más.

-Gracias tío, le pongo mucho amor.

-Se nota por cómo brotan.

-Ya te digo, exuberancia pura.

-Hablando de exuberancia -dijo mi colega frotándose las manos- ¿Has traído eso?

-Claro tío.

Entonces di un silbido característico y al cabo de unos segundos apareció el gato Michi renqueante con una bolsa al lomo un tanto voluminosa.

-Aquí lo tienes, tío.

-Debuti, aquí tienes los talegos.

Cinco minutos después mi colega se fue, y con la satisfacción del deber cumplido y los talegos en el bolsillo, Michi y yo nos encaminamos hacia finca Delirio a seguir cuidando plantas sin odio, sin armas y sin ruido.


sábado, 1 de febrero de 2020

En finca Delirio han optado por una intervención de bajo impacto

Esta mañana los pájaros se estaban poniendo finos picoteando las aceitunas de los olivos del vecino.

Claro, como pasa la motodesbrozadora con motoahínco
no deja nada en pie, y los pájaros van a las aceitunas porque no queda otra.

A las olivas de finca Delirio también van, pero como han optado por una intervención de bajo impacto y han ido dejando el hiperomero, el lobomeño, caléndula a tutiplén y alguna que otra planta de jugoso tabaco, los insectos y los coleópteros entran a pillar y los pájaros tienen condumio para elegir, además de las aceitunas.

En finca Delirio lo van teniendo claro: cuidando la biodiversidad, la biodiversidad anda tan entretenida buscándose la vida que ni se da cuenta del huerto que te has montado en mitad del meollo, donde solo te cansas cuando llega la cosecha.

domingo, 12 de enero de 2020

Dos ideas se encuentran casualmente en un cruce de caminos, y solo una sigue su camino con el viento

Una idea muy interesante dice que a través de la ética las personas nos liberamos de dos problemas, por no decir de todos nuestros problemas. A saber:

-Nos liberamos de la posibilidad de que el ejercicio del poder se convierta en tiranía;

-Nos liberamos de la posibilidad de generar un exceso de excedentes que den pie a especular con ellos, a crear un imperio, un enemigo, una catedral del miedo donde  poder odiar a gusto al extranjero, al que viene a arrebatárnoslo todo.

Es una idea brillante, todo hay que decirlo, que pretende expandir los límites de la libertad humana, poniendo límites al poder y a los excedentes. 

Otra idea dice que a través de la política tres listos pueden controlar dos problemas, que verdaderamente son la base de todos nuestros problemas. A saber:

-Controlar que el ejercicio del poder esté en buenas manos,
para que no se convierta en un caos.

-Controlar la creación de excedentes, de manera que las buenas manos puedan especular a gusto, crear un imperio, una catedral del miedo donde consagrar al ejército que nos libre del extranjero, ese que siempre tiene menos que nosotros y quiere arrebatárnoslo todo.

Es una idea chunga, todo hay que decirlo, que pretende expandir los límites del control, no poniendo límites al poder ni a los excedentes.

Dos ideas se encontraron casualmente en un cruce de caminos. Una decía que el camino era suyo y la otra respondió que ella era del camino. Una sigue allí con el título de propiedad en la mano, la otra siguió adelante caminando con el viento de su lado.

miércoles, 8 de enero de 2020

La señora Julia y la robotización


Hay quienes dicen que la robotización es imparable, y que más nos valdría prepararnos para un futuro donde será obligatorio aprenderlo todo sobre los robots.

De nada sirve empecinarse en actividades manuales de toda la vida. Se trata de aprender a diseñar robots, aprender a manejar robots y aprender, erre que erre, a interactuar con ellos.

Eso es el futuro, dicen, convencidos de hacernos un favor al compartir su lucidez.

Sin embargo, la señora Julia no está de acuerdo. Dice que no entiende que una persona pierda el tiempo en diseñar un robot que, por ejemplo, teja jerséis, cuando podría aprender a terjérselos él mismo. Y, en cuanto al tema de los favores, añade que, cuando quiere tirarse el rollo con alguien, le pide que levante los brazos para tomarle las medidas, porque, aunque no sabe lo que nos deparará el futuro, sabe que en tres meses vendrá el general invierno y un jersey de lana calentito siempre viene bien.