domingo, 18 de septiembre de 2022

Igual de importante es el ojo como los ojos

 

Hay cosas que están muy meridianamente claras:

Lo amarillo p'alante y lo marrón p'atrás.

Otras, en cambio, te dejan completamente descolocados:

como es arriba es abajo, como es adentro es afuera.


Así es la vida, tan sencilla que a veces

se comprende a simple vista,

y tan compleja  que otras solo puedes comprenderla 

si la miras con el ojo de la mente.


sábado, 10 de septiembre de 2022

Historias de la españa Vacía

 

Cuanto más presupuesto del municipio gasta el Ayunta en hacer más fotogénica la calle principal, menos presupuesto queda para atender las calles secundarias y terciarias  donde vive el pueblo llano.

Así pasa, que la calle principal cada vez es más hortera y al resto del pueblo cada vez se le caen más cachos, para mayor gloria de los tiburones que levantan urbanizaciones.

Son historias de la españa Vacía. Ven y pétala.

sábado, 3 de septiembre de 2022

Bizcochos y billetes

 

Iba a comprarme por 5 pavos

un trozo de bizcocho que parecía muy sabroso,

pero cuando vi los ingredientes 

que atesoraba en su interior,

pensé que sería mejor 

comerme directamente

los cinco manoseados pavos

(o un trozo de la portada 

de cualquier disco de Jimi Hendrix).

lunes, 22 de agosto de 2022

La ludoteca trashumante

 

Para que los niños no pasaran tanto tiempo solos mirando las pantallas, hicimos una ludoteca trashumante de juegos de madera y nos fuimos con ella a recorrer la comarca para invitar a niños y mayores a volver a jugar como juegan las manos.

Una tarde se acercó un niño y nos dijo que cuando era chaval solía jugar a estos juegos, y empezamos a jugar. Al cabo de un rato le volví a mirar y no parecía tan mayor. Tampoco yo, que tenía el juego trucado y me estaba partiendo la caja.

Hicimos una ludoteca trashumante  y nos fuimos a recorrer la comarca, y los niños lidiaron con la realidad y los mayores viajaron en el tiempo.

miércoles, 10 de agosto de 2022

El gas lejano contra el pinar cercano

 

1.

Ya no recuerdo si se han acabado los incendios porque ya se ha quemado todo o porque han cerrado el grifo del gas y la gente no ha tenido más remedio que echarse al monte a coger leña.

2.

Un incendio es una superficie de terreno calcinada, a la que se asigna una partida del presupuesto especial para marrones naturales con el que regenerar la zona. Y cuanto más grande sea el incendio, más posibilidades tiene el Soul Brother Autonómico Number One de sacar pecho en plan: los responsables del incendio son la naturaleza por salvaje, los ecologistas por oponerse al progreso y la administración central por no darnos los fondos que nuestra autonomía merece. Pero no os preocupéis, porque de esta saldremos mejor y más fuertes.

Ni que decir tiene que el soul brother volvió a salir elegido. De lo contrario tendrían que organizarse entre los propios vecinos, y todavía está que arde el asunto del vuelo de azadas de cuando escaseaba el agua.

3.

Porque vivían en los árboles, los llamaban salvajes. Nosotros que los quemamos, que menos que llamarnos civilizados.

4.

Un árbol quemado, otro debidamente plantado. Prepárate, somos pocos, tocamos a mucho.

viernes, 24 de junio de 2022

La contaminación de Luis, Pepelu y Ursula

 

¿La contaminación es un problema para la vida o una oportunidad para seguir con nuestro estilo de vida?

Quizás, la respuesta la tengan Luis y Pepelu, que han cogido la moto para darse una vuelta más por las carreterukis más pintorescas de la sierra, o Ursula von Deleyden, que ha prometido más armas a los ucranianos, y más dinero a los rusos.

Hubo un riff-rrafe importante

 

Hubo un riffrrafe importante sobre el asunto de que si el cambio climático era real o, por el contrario, solo un subproducto mental de algunas mentes calenturientas.

Luego, cuando las tremendas evidencias demostraron que era real, dieron por zanjado el asunto y siguieron haciendo sus business as usual.

miércoles, 22 de junio de 2022

Menuda movida hasta que cerraron las minas, y ahora resulta que vuelve el carbón.

 

Dicen que los coches al litio y los propulsados por hidrógeno quayle son la alternativa a los vehículos tirados por petróleo. Aunque el futuro pinta más bien a un montón de coches petando los desgüaces, y los pocos que queden funcionando serán movidos por petróleo, al servicio del gobierno.

La búsqueda de alternativas al petróleo es el último pelotazo que queda por dar antes de que llegue el racionamiento y la fila india.

Dicen del litio y del hidrógeno quayle, pero lo que vuelve a estar de moda es el carbón.

sábado, 4 de junio de 2022

El gas letal contra el pueblo

 

Unos no pueden seguir viviendo 

en la tierra de sus ancestros

porque en el subsuelo 

han encontrado gas. 

Y a nosotros, que vivimos 

desde siempre en una tierra 

donde nunca lo hubo,

ahora nos dicen que no podemos

vivir sin gas.

sábado, 28 de mayo de 2022

Una historia de amor y agua

 

Muchos han vivido sin amor, pero ninguno sin agua. Pero si te falta el amor, eres capaz de convertir el agua en mercancía, solo para el que pueda pagarla. De esta manera, nada es personal, solo negocios, que es la manera más sibilina de deshumanizar al otro.

Así las cosas, no es de extrañar que nos estemos quedando sin agua potable y sin amor.

martes, 24 de mayo de 2022

Recursos finitos, recursos infinitos

 

Si pensamos que donde hay dos

queremos a toda costa sacar tres,

los recursos del planeta son finitos.


Ahora bien, si sentimos que

donde comen dos, comen tres,

entonces los recursos del planeta 

son infinitos.


miércoles, 18 de mayo de 2022

La música y la cantinela electoral

 

Trabajábamos temporalmente como parte de la megafonía de apoyo del candidato al Senado del Partido Torpedo. Éramos dos amigos en el paro, con un coche de segunda mano al que acoplamos dos altavoces del mismo paño.

Nuestra tarea consistía en circular a 12 km por hora por las calles principales dando el cante con la cantinela electoral. Por las tardes, viajábamos por la comarca hacia algún pueblo donde el candidato daría el mitin torpedero. Durante el trayecto poníamos por los altavoces a Bob Marley a todo volumen. Entonces los pájaros bailaban sin dejar de volar, y los girasoles giraban siguiendo la vibra en vez de la luz.

El último día nos dieron un sobre en mano con la paga, mientras nos recordaban que votáramos al jefe. Y eso hicimos. En cuanto salimos de la sede del partido, nos fuimos directamente a botar al music-bar más vivo de la localidad con  el candidato que tenía el lema más potente: If there is anything to be changed in the world, then it can only happen with music.

domingo, 1 de mayo de 2022

El chaval frente al banco

 

En una acera había un establecimiento bancario que me invitaba a entrarle a unas acciones preferentes. Y en la acera de enfrente había un chaval vendiendo plantones de cebolla.

Pero el banco me había convencido de pensar solo en mi propio beneficio. Así pues, compré los plantones de cebolla y me fui a plantarlos del tirón.

domingo, 24 de abril de 2022

La vida circular de Matías Luján

 

Nació en los años del hambre,

vio el esplendor del 92

y murió ayer, jueves 18 de enero

del año 2023,

justo cuando el presidente anunciaba,

muy a su pesar, que volvían

los tiempos del racionamiento.

domingo, 17 de abril de 2022

Nunca todos los huevos del nido

 

Ya no recuerdo si tan solo se trataba

de no coger todos los huevos del nido

o, por el contrario, había que coger los huevos, 

el nido, talar los árboles, asfaltar el terreno, 

entubar el gas, antenizar para el 5G, etc.


Quizás nadie se acuerde, salvo  los pájaros.

sábado, 9 de abril de 2022

El balsámico pinar contra el gas letal

 

Hay mucho gas en el ambiente, y mucha leña en el monte esperando una oportunidad para echarse a arder en lo más calentito del verano.

Hay mucho oleoducto pendiente de un solo grifo del que todo mana, y mucho chuzo alrededor de la pomada dispuesto a tomar decisiones difíciles para no dejar atrás a los más vulnerables.

Hay una comarca que pedía un hospital y una Junta que le dio una red de gas natural.

Hay una Administración General del Estado que cada vez toma más decisiones por nosotros, y un nosotros cada vez más hundido en las profundidades del yo, mi, me, conmigo.

jueves, 7 de abril de 2022

El cuento del tsunamicán y los tres cerditos

 

El cuento del tsunamicán y los tres cerditos va de tres cerditos que tienen que afrontar un tsunamicán de estilo siglo XXI.

Luisito, el tercer cerdito, se dedicaba a la especulación búrsatil. Con los fabulosos beneficios que ganaba, se había comprado una casa hecha de hormigón armado en la que se sentía seguro, por lo que decidió quedarse en ella para pasar el tsunamicán. Pero cuando aquello soltó del tirón los cuatro jinetes del apocalipsis, estos tumbaron la casa como si estuviera hecha de piezas del Exin castillo, y el bueno de Luisito tuvo que salir corriendo a refugiarse en la casa de Paquito, el segundo cerdito.

Paquito trabajaba de funcionario, y con el dinero de la nómina mensual se había comprado un bonito adosado al ladrillo y el ecocemento en una urbanización de clase media con ínfulas. Estaba acostumbrado a hacer lo que le mandaban, y eso hizo cuando sus jefes le dijeron que se quedara en casa porque, en realidad, solo se trataba de un tormenta un poco turbulenta. Pero cuando aquella tremenda fuerza de la naturaleza se vino contra el adosado, se lo llevó por delante como si fuera de piezas del mencionado juego, y tanto Luisito como el buen Paquito tuvieron que salir corriendo a refugiarse en casa de Carlitos, el primero de los tres cerditos.

Carlitos pasaba la mayor parte del tiempo tallándose el alma mientras tallaba con el alma figuritas de madera. Vivía en una sencilla choza de juncos sabiamente trenzados que parecía poca cosa, pero cuando aquello empezó a llover a mares, resultó que flotaba, y cuando aquello empezó a soplar con fuerza, resultó que se doblaba pero no se partía, y cuando aquello empezó a temblar, resultó que estaba levantada sobre una lancha de piedra granítica de las que ponen orden entre placas teutónicas cuando se desmadran, y nadie tuvo que salir corriendo a ningún sitio, porque ya estaban en el sitio.

Cuando el tsuna acabó, Luisito y Paquito se deshicieron en elogios y agradecimientos con Carlitos. Sin duda, algo debieron aprender de esta historia porque, desde entonces, viven felices en la choza de juncos trenzados que han ampliado con más juncos trenzados para separar ciertos ambientes. Y Luisito se dedica a esculpir una esfinge en un saliente de nueva formación, y Paquito anda entretenido embadurnándose las manitas con pigmentos de cosecha propia para plantificarlas después en las paredes de grutas que antes tampoco existían.

sábado, 19 de marzo de 2022

El bosque de Serwood

 

Se presta demasiada atención a Robin Hood y demasiado poca al bosque de Sherwood. Sin embargo, sin el bosque no existiría Robin Hood.

Robin fue expulsado de la ciudad de Nottingham por el sheriff a golpe de latigazos, y no tuvo más remedio que refugiarse en el bosque con el rabo entre las piernas.

Fue el bosque quien le dio cobijo y fue en el bosque donde pudo descansar hasta rehacerse de la somanta.

Fue en el bosque donde perfeccionó el tiro con arco, el mandoble de espada y la patada certera a la barbilla de su oponente.

Fue en el bosque donde reunió a su banda y donde perpetró sus asaltos más exitosos.

Fue en el bosque donde aprendió a repartir el botín entre iguales.

Fue el bosque el que creó al auténtico Robin Hood, y sin embargo, se presta más atención a la historia del bandido que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, que al bosque necesario para que tal historia pudiese ocurrir.

lunes, 14 de marzo de 2022

La necesidad, la virtud y la felicidad, por este orden

 

Los aranitas habitaron durante 2000 años en una isla perdida en el Atlántico norte, antes de que la isla se convirtiera definitivamente en una trampa para turistas.

Dicen que su vida era húmeda y fatigosa, pero esa no es toda la verdad. 

La verdad es que los aranitas llevaban una vida húmeda y fatigosa, pero también feliz.

Por supuesto, había conflictos entre los aranitas, pero se tentaban hasta trece veces las chubarbas antes de lanzarse a por las chubarbas del vecino, porque las dificultades que les imponían las inclemencias de la naturaleza eran tantas que prescindir del vecino significaba prescindir de sí mismo. De ahí que a la decimotercera mesada, terminaban por aceptar que mejor pelillos a la tremenda tempestad de costumbre. Por eso eran felices, porque hacían de la necesidad, virtud.



sábado, 12 de marzo de 2022

Hay brazos de sobra para apagar los incendios

 

Arde el monte cuando llega el verano.

Aunque haya brazos de sobra, la Junta no quiere ceder la propiedad de los montes a esos brazos que podrían apagarlo.

La Junta prefiera ceder la gestión del monte a una empresa privada y que todo el asunto siga una lógica empresarial, con un contrato de por medio donde se diga claramente cuánto se lleva un parte, cuánto se lleva la otra y, muy de pasada, cuánto me llevo yo.

Y cuando llega un nuevo verano, llega un nuevo incendio con él.

Hay brazos de sobra, como siempre los hubo, para apagar un incendio de un monte que es de la gente, pero nunca habrá medios para apagar un incendio de un monte que, cuando está ardiendo, también está dando dividendos.

domingo, 6 de marzo de 2022

Procuro no podar las olivas

 

Procuro no podar las olivas, 

para que las olivas no me poden a mí.

Parece que no, pero es así.


Como la leña, que parece una,

pero tres veces calienta.


domingo, 20 de febrero de 2022

De cuando todos tenían manos...

 

Mientras se hablaba de la importancia de la sanidad pública, crecía el número de seguros médicos privados.

Mientras se hablaba de los problemas de la sequía, crecía el número de piscinas particulares.

Cuanto más dura se mostraba la realidad, más bonito se volvía el cuento que nos redimía.

Cuentos que hablan de un pasado común, de cuando todos tenían manos, de cuando nadie tenía nombre.


domingo, 13 de febrero de 2022

Se prepara una nueva batalla entre la verdad y el poder

Cada vez más personas dicen, con razón,
que el ecolirismo es la única posibilidad
de cambio real que le queda al mundo.

Por supuesto, también son cada vez  más 
quienes lo ven como una amenaza.

Se prepara una nueva batalla
entre la verdad y el poder,
y, aunque el resultado no esté escrito,
dicen que suele ganar el poder.

(Porque cuenta con todo tipo de palos
y zanahorias de todos los colores
para tenerte cogido por las sobaqueras,
y la verdad solo puede ofrecer libertad,
que, por lo visto, da mucho miedo.)



martes, 8 de febrero de 2022

Donde todo estaba por vender


Llegué a un pueblo abandonado

donde estaba todo por hacer.

Acampé en un prado soleado

y con guantes de siete leguas

empezó a crecer.


Empecé un lunes y el jueves

me dijeron que de eso nada,

con la excusa de que era

propiedad privada.


El viernes abandoné el pueblo

y el sábado volvió a ser

un pueblo abandonado,

donde todo estaba por vender. 

sábado, 5 de febrero de 2022

Una montaña de hojas como tierra mullida

 

Una montaña de hojas

que atrapa el rocío,

que atrapa la sombra,

que deja escapar la luz del sol.


Una montaña de hojas

que se descompone con las estaciones,

y que yo remuevo despacio

cuando tengo cosas urgentes que hacer.


Una montaña de hojas como tierra mullida,

para que un día solo tenga que tumbarme

para formar parte de ella.


Y ser ligero, como le gusta al viento.


sábado, 22 de enero de 2022

El transhumanismo contra la trashumancia

 

El transhumanismo nos quiere siempre conectados a un dispositivo, la trashumancia nos quiere siempre pegados al camino.

Transhumanismo para ir más allá de los límites de la naturaleza.

Trashumancia para ser conscientes de que los límites los pone la naturaleza.

El transhumanismo promete la inmortalidad 

y la trashumancia, la eternidad.

miércoles, 5 de enero de 2022

Manzano viejo

 

Todo el mundo me decía que tenía que cortar aquel manzano viejo. Menos el manzano, que en realidad solo quería que le podasen un poco por la dere para equilibrarse, le regaran con alguna regularidad y le acolchasen el pie para que no le quemara el sol y pudiera retener humedad.

- Solo necesito un poco de atención para dar todo lo que soy, dijo finalmente el manzano.

Y eso hice. Desde entonces no es que dé más manzanas, pero las que da están riquísimas.

(Una noche que el manzano andaba despistado, le planté unas ortigas cerca del pie para que cuando las moviera el viento le dieran linimento. Y dos días después me echó el alto, administrándome un toque de rama para que se las quitara.

Otra noche puse plantas de lavanda y parece que le han gustado porque pasé por allí dos días después y, si no me caí de bruces al tropezar con una piedra, fue gracias a que el colega me echó una rama para que me apoyara.)