miércoles, 5 de enero de 2022

Manzano viejo

 

Todo el mundo me decía que tenía que cortar aquel manzano viejo. Menos el manzano, que en realidad solo quería que le podasen un poco por la dere para equilibrarse, le regaran con alguna regularidad y le acolchasen el pie para que no le quemara el sol y pudiera retener humedad.

- Solo necesito un poco de atención para dar todo lo que soy, dijo finalmente el manzano.

Y eso hice. Desde entonces no es que dé más manzanas, pero las que da están riquísimas.

(Una noche que el manzano andaba despistado, le planté unas ortigas cerca del pie para que cuando las moviera el viento le dieran linimento. Y dos días después me echó el alto, administrándome un toque de rama para que se las quitara.

Otra noche puse plantas de lavanda y parece que le han gustado porque pasé por allí dos días después y, si no me caí de bruces al tropezar con una piedra, fue gracias a que el colega me echó una rama para que me apoyara.)