domingo, 18 de febrero de 2018

La sequía nos está volviendo locos (2ª parte)


1.
Hay agricultores que están verdaderamente jodidos.
Ni llueve, ni sale adelante la cosecha,
ni les perdonan las deudas.

El asunto pinta muy mal
en un lugar donde la tierra es tan buena
que si cae en manos de Fukuoka,
monta un juego de la oca,
si cae en manos de Makapeta
lo peta de estupendas macetas
y si cae en las manos de alguien como yo,
casi mejor.

2.
Siguiendo con el tema de la sequía,
por aquí lo único que ha cambiado
ha sido que la confederación hidrográfica
ha entrado a saco en la escena del crimen,
enseñando la placa de sheriff del condado.

Por lo demás,
se sigue construyendo al cemento,
se sigue practicando el automovilismo
motorizado para los desplazamientos,
se sigue tirando electricidad en los hogares
y se siguen petando los trasteros,
los roperos y los mentideros.

Es decir, el futuro se parece a un camión cisterna
de reparto de agua a la de una,
un camión cisterna a la de dos,
y un camión cisterna 
de reparto de agua de 2 a 3 a la de tres.

3.
¡Qué alivio! Ayer llovió todo el día. Un milímetro por kilómetro cuadrado, en total.

4.
Ya nadie habla de si la botella está medio llena o medio vacía.
¡Qué más da! Tal cual está viene de puta madre.

miércoles, 7 de febrero de 2018

La sanidad contra la salud


Para el ministro de Sanidad, firmar los recortes
es firmar como nuevo miembro del consejo
de administración de una multinacional del sector.

Para el director del hospital provincial, 

ejecutar los recortes es la mejor manera
de optar a dirigir el hospital autonómico.

Para la enfermera, trabajar en la precariedad

que acarrean los recortes es la única manera
de mantener a su familia a flote.

Y para el enfermo, los recortes son 

una temporada en el pasillo
con vistas a una grieta en la pared,
que está pidiendo a gritos una ñapa rápida. 

Así las cosas, la sanidad se convierte en una trampa

que acaba atrapando también a la salud.