viernes, 2 de abril de 2021

Pagar por la naturaleza como se paga por la civilización

 Estamos dispuestos a financiar cualquier proyecto para regenerar la naturaleza, con tal de no dejar que la naturaleza se regenere por sí misma.

Cada vez que un Organismo Internacional llama la atención sobre el peligro que supone la pérdida de biodiversidad, en realidad está llamando la atención sobre la necesidad de crear un impuesto verde, para compensar sin tener que parar.

El que quiera naturaleza va a tener que pagarla como se paga por la civilización.

No vamos a volver a la naturaleza, vamos a tener que huir hacia ella...

(ahora que todavía nos queda algo de materia orgánica que aportar a la eternidad, antes de convertirnos en material de contenedor amarillo, atrapados en un círculo de consumo y reciclaje infernal).

martes, 6 de octubre de 2020

Mongoles de la estepa de Mongolia

Los mongoles de la estepa de Mongolia llevan una vida nómada. Deambulan por la estepa con las cuatro cosas importantes, para no tener que atender ninguna urgencia, y, puesto que así llevan  cuatro mil años, habrá que admitir que algo estarán haciendo bien. 

Y, aunque es cierto que con este estilo de vida los mongoles de la estepa de Mongolia jamás encontrarán el Bosón de Higgins, ni resolverán ninguna ecuación submilimétrica, ni descubrirán la pastilluki de los 100 años, también es cierto que han tenido tiempo para pensar y llegar a la conclusión de que El Otro, en realidad, es otro como Tú. Por eso siempre dejan la puerta de su hogar abierta y, cuando mueren, los tumban sobre la estepa, para servir de alimento a lo que tantas veces le sirvió a ellos.

P.D. Según las últimas noticias, debido al consumo de kéfir, a los tremendos espacios abiertos que proporciona la estepa y a la capilla que dejan en sus manos tantos procesos manuales en los que participan en su día a día, la incidencia del coronavirus entre los mongoles de la estepa de Mongolia es nula o ninguna.

En realidad, su único problema es que la vida nómada se les acaba, porque el gobierno quiere regular esa vida para tenerlos controlados. Adiós puertas del hogar abiertas, adiós estepa, hola Covid y toda la mierda que queda por venir.

lunes, 28 de septiembre de 2020

El urbanismo se sabe todos los trucos

Fue un grupo de valientes los que, jugándose el bazo derecho, pararon la construcción de una urbanización en uno de los parajes más pintorescos en las afueras del pueblo.

Se jugaron el bazo derecho y alguno perdió hasta el izquierdo, pero consiguieron parar la construcción del mamotreto.

Dos años y medio después aparecieron nuevos promotores con una idea fija en la mente: si no podemos construir en las afueras del pueblo, convertiremos el pueblo en una urbanización. De manera que en una primera fase fueron comprando las casas una a una, y en la segunda fase empezaron a urbanizar del tirón.

Fue gracias a un grupo de valientes que el paraje en cuestión sigue siendo tan pintoresco, y gracias a ello, los chalets pudieron venderse más caros.

...

El pueblo dejó de ser un lugar donde se llevaba una vida de pueblo, con sus movidas buenas y sus movidas  malas, con su ganadería, sus cargas de leña, sus muros de mampostería en seco, su virtuosismo en el manejo de las tijeras de podar tanto para podar como para hacer música con ellas (el grupo Mayalde hace una demostración estupenda de ello), y lo convirtieron en un lugar bonito, un lugar donde disfrutar de calidad de vida, teletrabajar incluso. El tipo de belleza y calidad que tanto atraen a los tiburones-vampiro, esos cabrones que para arrasar no necesitan destruir, porque han aprendido a hacerlo construyendo.

                                                                                

jueves, 17 de septiembre de 2020

El secreto para no sufrir nunca el ataque de las plagas en la huerta

Para no sufrir nunca el ataque de las plagas

ten siempre la huerta menos bonita que la del vecino.


Y si no tienes vecino,

de cada dos plantas que pongas

deja la más bonita para los animales

y quédate con la más fértil para ti.


No es ningún secreto, en realidad.

Es el daca de toda la vida para luego poder tomar,

el arte milenario de no coger todos los huevos del nido.