domingo, 7 de julio de 2019

Fedrick, el relojero suizo más dicharachero de la milla de oro (2ª parte)

Cuando Fedrick vuelve a Suiza en avión
se siente totalmente satisfecho.
No es para menos: ha disparado sin matar a nadie,
no ha dejado por ahí tirado ningún envoltorio del gel energético
que tomaba cada día para aguantar el safari fotográfico
y, por supuesto, no se ha olvidado ningún billete
para que lo encuentre alguno de los trabajadores del hotel,
que por lo visto lo pasan fatal.

Aunque esa es otra historia,
a la que no se debe prestar atención
si uno quiere ser un turista plenamente consciente.

Pero no molestemos más a Fedrick.
Mañana, a las nueve en punto, estará como un clavo,
afeitado y bienoliente, regentando la relojería de moda
en esa milla de oro, que está pidiendo a gritos
un butrón de los buenos, del tipo
sin odio, sin armas, sin sangre.

miércoles, 26 de junio de 2019

La filantropía en los tiempos del cólera

Cuando estaba a punto de iniciarne
en los secretos de la agricultura ecológica
en una tierra que del cielo me llovió,
me llegó una oferta de una inmobiliaria
que me dejó sin palabras.

Desde entonces me dedico a la filantropía,
financiando proyectos de gente
que cree más en mi discurso
que en ellos mismos,
por lo que me resulta muy fácil
quedarme con la mejor parte del pastel.

lunes, 17 de junio de 2019

Primero creas la herramienta y luego la herramienta se vuelve contra ti

1.
Nadie niega que tanta información,
tan bien presentada y accesible 
como la ofrece Internet,
sea una montaña de información
muy atractiva y accesible
para todos los dedos,
pero está claro que 
nos sienta fatal.
Vamos, que el flautista de Hammelin
no se llevaba a los niños
como se los llevaba Pokemon.

2.
De homo erectus
a homo espalda dolorida,
de mirar al horizonte
a que el horizonte sea una pantalla,
de la autogestión a la multitarea,
del pastoreo al postureo,
del mito al algoritmo
sin pasar por el logos,
del...

jueves, 23 de mayo de 2019

Yo no sé cocinar...


Yo no sé cocinar más allá de la ensalada de puta madre
y el cuenco de arroz, con un poquito de ajo crudo troceado,
su chorrito de aceite de oliva extra virgen y un chispín de pimentón de mi amigo candeledano, el rey del pimentón.

En cuanto me sacas de ahí y me hablas de búfalo
relleno de cordero, relleno de pichones, asado sabiamente
a la lumbre y regado todo ello con una soberbia salsa
tan agridulce como espirituosa, me pierdo.

Pero, vamos, yo me siento fibroso y lleno de entusiasmo,
con ganas siempre de afrontar nuevos retos, como por ejemplo, venderle a ese que viene por ahí
la fruta que no recoge de sus propios árboles.

martes, 14 de mayo de 2019

Inaugurando una nueva fábrica de productos cárnicos por todo lo alto


Esta mañana, el rey Flipe CXIX ha inaugurado una fábrica de productos cárnicos muy moderna que se abastece de las numerosas macrogranjas que funcionan en la región. Después de los actos protocolarios y de visitar las instalaciones, el monarca se ha acercado a una mesa donde estaban dispuestos, a modo de pincholabis, una selección de productos variados, ha cogido uno y mirando a la prensa con gesto relamiente, ha hecho ademán de llevárselo a la boca. Momento que la prensa ha aprovechado para hacer la fotolamiente correspondiente, y una vez cumplido el compromiso, por fin, ha podido devolver el pincholabis industrial tal cual a la mesa.

Y poco más pasó en la mencionada inauguración. Las autoridades dieron por acabado el acto público y pasaron directamente a un salón, donde pasaron directamente al vino para celebrar el pelotazo que acababan de dar. Y sí, con la euforia del alcohol no quemaron la puta fábrica, fue porque estaba pactado que en tres años y medio ella sola se prendía fuego.