lunes, 24 de abril de 2017

Yo creía, yo pensaba que...


Yo creía, yo pensaba que era necesario crear tejido social para cambiar el mundo, y durante un tiempo formé parte de grupos de productores ecológicos, de grupos de consumidores concienciados y de centros sociales autolesionados, hasta que llegué a la conclusión de que costaba más dinero trabajar en una red de cooperativas que darme de alta de semiautónomo, que de todas formas no podía.

Fue un momento duro. Incluso dejé de cultivar la huerta y de cortarme el pelo cuando me quedé sin él. Fue una década mala que tiene cualquiera, hasta que un día cualquiera de primavera llegó con fuerza la alergia y todo cambió.

No podía más. Me picaban ampliamente las espaldamanos y el pecho izquierdo tanto o más que la pierna derecha. Además, tosía bastante por varios sitios y recuerdo que se me nubló la vista y me desvanecí.

Cuando desperté, estaba de rodillas en la huerta suplicando que alguien viniera en mi ayuda. Entonces, un trocito de tierra se movió frente a mí y apareció un topillo que nada más verme, volvió a sumergirse en la tierra. Aprovechando el subidón, yo hice lo mismo del tirón. Me embadurné de tierra y empecé a arrastrarme por ella como una culebra hasta mudar la piel.

Dos semanas después estaba curado. Había vencido a la alergia. Y para celebrarlo, decidí comerme menos el tarro por las cosas del mundo y pasar más tiempo en la huerta. Desde entonces me dedico a exfoliar al público en general y me va de maravilla. Mismamente el otro día, vinieron a verme tres personas de la capital en un avanzado estado de madrileñismo y por 72 euros los dejé arrastrarse a gusto por la huerta hasta que se quedaron nuevos. Uno de ellos se metió con barba y salió sin ella. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Hoy es un buen día para hacer alcohol de romero

El alcohol de romero es un remedio muy útil que nunca debe faltar en el botiquín de casa. Personalmente, lo utilizo contra los malditos sabañones, para masajear músculos cargados y proporcionar calor rico a ciertas partes del cuerpo que se me quedan frías. 
En este vídeo os mostramos cómo hacerlo, disfrutándolo para que lo disfrutéis.
Con todos ustedes, el maravilloso alcohol de romero.



lunes, 3 de abril de 2017

El perro


Un hombre bueno, todo hay que decirlo, circula alegremente por una carretera comarcal de la sierra de Alcapón montado en un todoterreno de a 15 litros por cada 100 km por estas tierras, cuando, de repente, ve un cachorro de perro con toda la pinta de abandonado.

El hombre, todo emotividad, para y recoge el perro. Después de dos maravillosos minutos de caricias y lametonchuis mutuos, surge de manera contundente la pregunta de qué hacer con el perro, porque mañana se vuelve a Madrid y no se lo puede quedar.

Nuestro buen samaritano se siente tan abandonado como el perro. ¿Cómo puede ser que nuestra mierda de sociedad no tenga un lugar donde dejar a los animales abandonados para que puedan llevar una vida plena?

Poco a poco va volviendo a la realidad: soy Fulanito de Tal, hijo de mi madre, friso los 58 y mi fragancia favorita es la de jazmín. Recuerda incluso que hoy es sábado por la mañana y que la gente del Mercado de la Tierra estará en la plaza. ¡Estoy salvado! Seguro que allí saben qué hacer con el perro, vamos que me lo quitan de las manos, piensa.

Además de otras trescientas mil cosas en la vida, vender en la calle es duro. Por si fuera poco, esta región es un mundo aparte. Un mundo donde las circunstancias mandan y las convicciones no se quieren ni para lucirse en oratoria. Pero como también forma parte de este planeta, la publicidad ha seducido a sus habitantes y el consumismo atroz se ha convertido en el modus vivendi habitual, marginando la artesanía o la venta directa de productos en la calle.

En este ambiente duro y hostil, el hortelano que vende sus verduras en el mercado mira la plaza prácticamente vacía y piensa que los productos de la huerta se le va a echar a perder. El panadero piensa en la leña, la harina, el horno, la levadura madre que acarrea desde hace cinco años por toda la península Ibérica y parte de Baleares y piensa que el pan se le va a echar a perder. El de la cosmética natural lee un artículo en el periódico. Por lo visto un australiano hace mantillo enriquecido con guano de murciélago que vende a precio de oro y piensa, mañana mismo me compro el traje de Batman y así aprovecho mis propios insumos.

Cada uno está en sus cosas y apenas se dan cuenta de que un todoterreno ha aparcado en la entrada de la plaza. El buen hombre baja del coche y se dirige a los puestos del mercado. Camina algo encorvado, parece un cachorro de perro con pinta de abandonado. Casi sin dar los buenos días, les cuenta la película:
-Por favor, es que me he encontrado un perro abandonado y no puedo quedármelo porque mañana me tengo que ir a Madrid. ¿Alguno de vosotros se podría hacer cargo de él?
-Imposible -responde uno-. Yo vivo en un piso de 62 metros cuadrados rodeado por todos los lados.
-Imposible -añade otro-. Yo tengo dos y ya no quiero más. Estoy harto.
-¡Al loro! -exclama un tercero-, yo recogí un perro, lo llevé a una perrera y allí no había perros. Me dio tan mal rollo cuando lo dejé que no vuelvo a recoger un perro nunca más. De todas formas llama a la policía municipal a ver qué te dicen.

Media hora después aparece la policía municipal. Sacan una jaula de perro del coche, meten un jaula con perro en el coche y se piran. Nuestro hombre dice adiós con la mano. Parece más estirado, todo sentimiento en cualquier caso. Yes, we can, piensa.

Los municipales dejan la jaula con el perro en un patio del ayuntamiento. Le ponen un poco de agua y un montón de galletas para perro de marca blanca para que pase el fin de semana. El lunes llamarían a Julio, un agente forestal que, en la medida de sus posibilidades, se hace cargo de los animales abandonados. Y así fue, llamaron a Julio para que se quedara con el perro, pero Julio dijo que no podía, que estaba a tope, que hacía meses que le habían prometido ayuda desde la mancomunidad de municipios, pero nada. Bueno, tráemelo, ¡qué le vamos a hacer! -dijo a última hora.

Quedaron a las seis de la tarde para hacer el change del cachorro.
-Es que es una putada -se quejaba Julio-. No tengo sitio, no puedo más. Necesito ayuda.
-Nosotros te creemos Julio, de verdad -dijo el munipa bueno.
El compañero regular fue a por la jaula con perro y se la dio a Julio.
-¡Ah, joder! Es un cachorro de mastín. Este enseguida encuentra dueño.
-Claro que sí, Julio, eres un campeón. Hasta luego.
Y se fueron. El regular conducía, mientras el bueno rellenaba un formulario para ir adelantando trabajo.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Apadrina un murciélago, desconecta un robot


1.
El planeta siempre será azul, lo que no está tan claro es cuánto durará como aldea global al ritmo que llevamos de cepillado de especies y recursos naturales.

2.
Cuando se sobreexplota la naturaleza, la naturaleza acaba sobreexplotando sobre nosotros.

3.
En cuanto a la cantinela de las tecnomaravillas, ¡qué decir!
Malo es mirarse el ombligo, pero mirarle el ombligo a un robot... tiene delito.

4.
Nosotros somos el oso que va a la deriva
en un bloque de hielo desprendido.
Nuestro corazón y nuestro cerebro, 
menos inteligente que uno artificial, 
también van a la deriva
en ese bloque de hielo, 
donde por primera vez en su vida 
tiembla de frío un oso polar.

5.
Ya está bien de mirarse en los espejos del callejón del Gato
para ver reflejada la imagen que más nos satisface.

¡Qué importa el poder, si podemos tener la gloria!



lunes, 13 de marzo de 2017

Apadrina un muerciélago, derriba un dron


1.
La mayoría de las personas sabe que no hay que tirar cosas al suelo, es decir, la mayoría de las personas tira cosas al suelo.

La mayoría de las personas sabe que los refrescos azucarados y la bollería industrial afectan negativamente a la salud, lo cual explica que los tengamos tan al alcance de la mano de la chavalería.

La mayoría de las personas sabe que una imagen vale más que mil palabras, quizás porque para la mayoría de las personas manejar mil una palabras les parece un mundo.

La mayoría de la personas sabe la diferencia entre lo que dijo Digo y lo que dijo Diego, y también saben quién paga mejor.

La mayoría de las personas tenemos sueños de grandeza, lo que explica que haya tanta miseria.

Surgiendo de la nada, la mayoría de las personas nos convertimos en una excelente manada.

2.
Podemos hablar de pueblo soberano
o podemos hablar de excelente manada.

Podemos hablar de personas inteligentes
o podemos hablar de individuos alienados.

Podemos, incluso, hablar de organizar juntos
una sociedad mejor, pero estaríamos hablando de un tiempo pasado, cuando los seres humanos no "dominaban" la naturaleza.

3.
Plitonio fue un filósofo importante, delgado y fibroso.

Plitonio llevó una vida ascética y se trabajó el carácter
hasta convertirse en una persona dulce y afectuosa.
Recogía niños que pululaban por la calle y los manutenía
y educaba hasta que podían volar por sí mismos.

Plitonio vivió hasta los noventaytantos años y según cuentan las crónicas murió en su cama tan a gusto.

Por mi parte, hace un tiempo que llevo una vida ascética
y aunque me siento mejor, también siento que se me están afilando los colmillos.

4.
La Constitución del 78 es solo una declaración de principios muy bien intencionados. Donde de verdad se corta el bacalao es en el desarrollo de las Leyes Orgánicas. Solo los partidos políticos con representación parlablablamentaria tienen la potestad de meter mano en su desarrollo. Es decir, adiós pueblo llano, hasta aquí hemos llegado, ya si acaso seguimos nosotros solitos.

5.
Un partido político que se presenta a las elecciones con ínfulas de hacerse con un buen puñado de diputados necesita más dinero del que puede justificar.

6.
En las primeras elecciones municipales de la democracia, personas que habían participado en los movimientos vecinales se presentaron en las listas de partidos políticos que prometían, porque querían cambiar el sistema desde dentro. 40 años después, cada cual puede sacar sus conclusiones, pero pinta de que la política municipal ha devenido en urbanismo de a toca y teja, y en cuanto al reparto del poder en los municipios, los partidos se han quedado con el voto en las instituciones y los vecinos con la voz y las flores en los plenos de reuniones.

7.
Removiendo el cielo y la tierra de Majalcete, un pequeño municipio de 409 vecinos, con ánimo de lucro, llegaron a interrumpir el descanso eterno de los difuntos porque la ubicación del cementerio de la toda la vida estorbaba para la construcción de una urbanización, pensada para proporcionar descanso de fin de semana a unas 409 familias.

8.
Yo sé de una persona en concreto que votaría a cualquier partido político que le pusiera 576 euros en la mano. Y estoy por asegurar que por 76 euros también lo haría. ¿Cuántas personas más se comportarían de esta guisa en nuestra sociedad? No lo sé, pero yo me lo estoy pensando.

9.
También J. L. Serrano, el dicharachero comentarista de ecología y vida sana de la televisión, utiliza el coche para ir a la otra punta de Madrid esta mañana de alto nivel de contaminación para dar unas conferencias verdes sobre calidad de vida, y sobre 150 euros la hora y media.

10.
Es muy difícil que alguien comparta sus ganancias con un desconocido tras una dura jornada laboral. Lo normal es que te conteste del tipo: trabaja como hago yo.
Está claro que el trabajo está montado para que no triunfe el amor.

11.
No son ideas lo que falta entre el pueblo llano,
pero el problema sigue siendo 
quién le pone el cascabel al gato
y al ejército de ratones que trabajan para él.

Es lunes y la vecina sigue con la puta reforma.
Debería viajar hacia el oeste
montado en una búfala de agua, como hizo Lao-Tse,
pero creo que  pondré la televisión
y me haré unos estiramientos con  la profesora de aeróbic.

12.
Se pregunta Amador Fernández Savater si el malestar puede ser energía de transformación social, y le contesta Donald Trump, ya te digo.

13.
En mi barrio se ha montado un banco de alimentos. Algunos dicen que es un ejemplo de virtud. Otros, sin embargo, dicen que es un claro ejemplo de necesidad.

14.
De la necesidad puede surgir la virtud, pero a los necesitados les puede bastar con la prosperidad.

15.
Parece que cuando se echan raíces resulta más fácil reclamar la propiedad de la tierra que compartirla. Da la impresión de que los pueblos itinerantes no reclaman la propiedad de un territorio en el que están de paso.

16.
El poder o la gloria.

El poder de MONSANTO
o la gloria de Fukuoka.

El poder de Víctor De la Concha
o la gloria de María Moliner.