jueves, 11 de octubre de 2018

La razón tampoco es para tanto


Yo tenía la razón
pero no tenía el dinero necesario
para conseguir las pruebas que lo demostrasen,
aún así me tiré al barro y llevé a los tribunales
a una importante empresa, que sí tenía dinero.

¿Cómo acabó el asunto?
Solo te digo que si quieres escribirme,
ya sabes mi paradero, debajo del puente colgante
que la misma empresa ha dejado colgado.

Ya digo, yo tenía la razón,
pero, visto lo visto, tampoco era para tanto.

lunes, 1 de octubre de 2018

51 años de absoluta tranquilidad no fueron suficientes para tranquilizar a la vecina

Nada más terminar de intervenir la vecina
le repliqué rápidamente que, en 51 años
que tenía el edificio, la puerta de la calle
siempre había estado abierta y nunca
había entrado nadie ajeno al entorno del mismo,
por lo que no había razón alguna
para reforzar la seguridad de la puerta de la calle.

Pero en cuanto yo acabé, ella volvió a la carga
y dijo que muy bien, pero que el hecho 
de que nunca hubiera pasado nada, no aseguraba
que cualquier día ocurriera una desgracia.

Entonces, una vez oídos los argumentos,
llegó el momento solemne de la votación...

Cuatro días más tarde, la puerta
que había aguantado tranquilamente
durante cinco décadas las embestidas furiosas
de nadie, fue sustituidada por una nueva
con siete puntos de anclaje.

Uno por cada vecino que levantó la mano.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Trabajo de biblioteca de verano (2ª parte)

Yo estaba en la biblioteca de verano intentando actuar como si el suministro internético se hubiera interrumpido de forma inesperada, de manera que según iban entrando los usuarios les decía: "Lo siento, no puedo hacer nada, seguro que están trabajando para solucionarlo a lo largo de la mañana. No se preocupe, continúe con su vida como si nada y reciba, no faltaría más, un cordial saludo de su bibliotecario de referencia".

El plan estaba funcionando hasta que llegaron Candela, Paula y Montse en plan: "Jo, es que queríamos mirar algunas ideas en Internet para decorar una tarjeta de felicitación". Y claro, se hizo el Internet del tirón..., y también el interlahostia, porque a los cinco minutos llegaron Rayo y su amigo el rubio, los más revoltosos de la camada de 9 años, con ansias de jugar a la guerra online sin hacer prisioneros. Y enseguida estaban gritándose y matándose, montando un pandemonio de gritos y amenazas de lo más desagradable que llegó a su punto culmen cuando le tiré al rubio, con éxito, una edición abreviada de las obras completas de Platón. Entonces, pensé que mis días como biblioteguay habían acabado, pero Rayo empezó a reírse de la situación y el rubio aprovechó para tirarle una vida de santa Teresa de Jesús bellamente encuardernada, también con éxito. Candela, Paula y Montse empezaron a reírse mientras movían la cabeza, como diciendo vaya elementos. En un momento, todos estábamos riendo. Rayo y el rubio vinieron a chocar esos cinco conmigo y, casi sin parar de reír, me dijeron: "Jo, qué bien lo pasamos en la biblioteca". Y a continuación se fueron a seguir haciendo de las suyas. Yo suspiré aliviado y me dejé caer en la silla de control de la sala. Miré el reloj de la pared buscando un amigo. Todavía faltaba media hora para salir.

Afortunadamente, me quedaba algo de crema de whisky en casa. Mañana sería otro día. Otro día cuidando de los libros, porque mola que los libros cuiden de ti. 

martes, 4 de septiembre de 2018

Preguntas frecuentes sobre jabón

Desde que subimos el primer vídeo a nuestro canal de Youtube hace casi 4 años, nos han llegados muchas preguntas de personas que empiezan a hacer jabón. Nos hemos dado cuenta de que algunas de esas preguntas se repiten constantemente, así que hemos seleccionado algunas para el nuevo vídeo que acabamos de compartir. Esperamos que os guste .