martes, 9 de enero de 2018

Yo no tengo nada en contra de Platón, pero...


Yo no tengo nada en contra de Platón. De hecho, creo que cualquier edición de sus obras completas es un excelente regalo para hacerle a un ser querido, incluso desde la más tierna infancia. Pero no me parece bien que se cite a Platón como voz autorizada en la materia, y a Diógenes se le cite por sus ocurrencias.

Al fin y al cabo, mientras Platón utiliza el mundo de las ideas para que veamos mejor la realidad, Diógenes vive en una tinaja que aparca donde le parece en plena realidad.

Mientras Platón habla con gusto a sus discípulos, Diógenes llama bobo a quien pretenda aprender de él, y a continuación le espeta que si quere aprender, aprenda de los perros.

Mientras Platón nos advierte del peligro que supone que el poder se concentre en manos de un tirano, Diógenes le dice al propio Alejandro Magno que no le cuente penas, y menos en mitad de la siesta.

Ya digo, no tengo nada en contra de Platón, pero creo que cuando salió de la caverna, Diógenes ya estaba pululando por allí.

lunes, 18 de diciembre de 2017

La sequía nos está volviendo locos


1.
Yo también podría haber tenido una piscina para mí solo. Una piscina cubierta, climatizada y con salida a la playa. Entonces, Ernesto me traería el albornoz y el aceite esencial de melisa a la hamaca que siempre tendría lista para mí. Quizás, es muy probable, me tomaría un cocktail bien cargado de de todo y a disfrutar de eso que llaman buena vida. Pero, no sé por qué, en el último momento preferí cambiarla por un carro de barrendero perfectamente adaptado para recoger latas de refrescos de la vía pública y llevarlas luego a vender a la chatarrería con el mejor amasijo en el patio interior.

2.
III Jornadas de Sequía y Emprendimiento.
Aprenda a ganar dinero en una realidad donde los espejismos están a la orden del día. Vamos, que cuando preguntas la hora, te contestan cuarenta y tres grados a la sombra.

3.
El agua es un ser vivo, pero en manos de las administraciones se convierte en un tema burocrático más. Es decir, a tanto el metro cúbico.

4.
Supongo que es cuestión de acostumbrarse, pero llevo cuatro días dándome baños de tierra de la huerta, y todavía echo de menos los baños de agua del agua de la sierra.

5.
Tengo que reconocer que si me he convertido en miniproductor de secano es porque no puedo pagar los derechos de riego. Aunque también es verdad que mi miniproducción propia me mantiene perfectamente delgado y fibroso, por no decir flexible y elástico. Vamos un faquir deambulando por un entorno seco y soleado sine die.

6.
Algún día lloverá. En algún lugar lejano, quiero decir. Aquí ya sabes, solazo. La vida palpita debajo de las piedras.

7.
Dicen que el famoso futbolista ese mantiene su piscina tan acuosa como antes de la sequía. Lo que no le perdonan los aficionados es que lleve cinco partidos seguidos sin marcar un puto gol, con lo que le pagan y defrauda.

8.
La señora Ramona murió en la calurosísima noche de ayer a la edad de 94 años. Por lo visto sus última palabras fueron: "Por Dios, un vaso de agua, que me asfixio".

9.
¡Qué bonito sería ver una inundación este domingo!

10.
Todo el mundo dice que el agua que reparte el camión cisterna está asquerosa.

11.
Me da que en los próximos carnavales la mayoría se va a disfrazar de diluvio universal.

martes, 5 de diciembre de 2017

...Y no debería ser así.

Desde la revolución industrial, todo se ha sobredimensionado: la cantidad ha primado sobre la calidad, lo individual sobre lo colectivo, el ego sobre la inteligencia emocional, los ritmos de la sociedad sobre los ritmos de la naturaleza, la maquinaria sobre la permacultura... Y no debería ser así.


martes, 28 de noviembre de 2017

La cadena antropomórfica contra la cadena trófica


En mitad de un secarral de puta madre se levanta la Universidad Rey Sofío I, con toda la parafernalia de cemento y ecoasfalto propios de los centros del saber institucional. Una de las carreras que se cursan es la de Ciencias Ambientales. Casualmente, ahora mismo están dando una clase magistral. Echemos un vistazo, para qué cortarnos, ya que nunca se sabe lo que puede ocurrir.

- Comprender cómo funciona la cadena trófica de un ecosistema es fundamental para regenerarlo
 - dice el maestro -. Por ejemplo, si la maleza se está comiendo los caminos y los maniantales, soltamos unos herbívoros del lugar para que pongan orden entre tanta maleza; si por el contrario hay tantos herbívoros que han dejado la tierra sin vegetación, a merced de la lluvia para que la erosione como quiera, soltamos unos carnívoros de la zona que pongan orden para que vuelva a crecer la hierba y con sus raíces afiance la tierra y la proteja de la erosión; si....

De repente, un alumno alza la mano.

- Vale, estoy de acuerdo con lo que dice, pero todos sabemos que los problemas de la cadena trófica de un ecosistema están causados por la presión que ejerce sobre él la cadena antropomórfica, más concretamente los más antropomórficos de todos. Entonces, me gustaría preguntarle cómo se solucionan los problemas de la cadena antropomórfica.

Entonces, el maestro mira a la criatura con ternura, como pensando: "sí, creo que voy a aceptar la invitación para dar un curso de verano en la universidad de Puerto Rico", y responde:

- No nos desviemos del tema. Como iba diciendo, conocer la cadena trófica es fundamental para bla, bla, bla...

Ya digo, en mitad de un secarral de puta madre, cerca de otro secarral del mismo paño, donde ardieron toneladas de neumáticos para quitarse el marrón como hacía Salomón.