martes, 9 de enero de 2018

Yo no tengo nada en contra de Platón, pero...


Yo no tengo nada en contra de Platón. De hecho, creo que cualquier edición de sus obras completas es un excelente regalo para hacerle a un ser querido, incluso desde la más tierna infancia. Pero no me parece bien que se cite a Platón como voz autorizada en la materia, y a Diógenes se le cite por sus ocurrencias.

Al fin y al cabo, mientras Platón utiliza el mundo de las ideas para que veamos mejor la realidad, Diógenes vive en una tinaja que aparca donde le parece en plena realidad.

Mientras Platón habla con gusto a sus discípulos, Diógenes llama bobo a quien pretenda aprender de él, y a continuación le espeta que si quere aprender, aprenda de los perros.

Mientras Platón nos advierte del peligro que supone que el poder se concentre en manos de un tirano, Diógenes le dice al propio Alejandro Magno que no le cuente penas, y menos en mitad de la siesta.

Ya digo, no tengo nada en contra de Platón, pero creo que cuando salió de la caverna, Diógenes ya estaba pululando por allí.