jueves, 14 de mayo de 2026

Entre dudas y certezas, entre los que se aprovechan y los que sguen en la brecha

 ¿Para qué necesitamos a Dios, si es un ser tan luminoso que cuando te mira parece que te apunta con un foco de trescientos mil divinovoltius por nanosegundo?

¿Para que necesitamos al Diablo, si es un ser tan oscuro que con toda la pasta que gana con sus chanchullos no se gasta un pavo en microvelas de cumpleaños infantiles?

No lo sé, la verdad. Solo sé que necesito los pies para pisar el vino que vendo por lo bajini, y que cuando suena la sirena, los necesito para salir pitando.

...

¿Para qué necesitamos a Dios, si...?

¿Para qué necesitamos al Diablo, si...?

No lo sé, la verdad, pero desde que se extinguieron los tigres de dientes de sable, parece que es más importante construir catedrales o invocar al chivo en un pentágono que abrazar al vecino para celebrar que un día más seguimos vivos.