miércoles, 6 de enero de 2016

Ahora que ya ha pasado la Navidad

1.

Es agotador retirar tanta basura de la vía pública durante las navidades. Llega un momento en el que no se puede distinguir lo que es real de lo que es basura. Menos mal que de vez en cuando aparece alguna persona hasta arriba de espíritu navideño, totalmente tirada a los pies de un contenedor de basura abarrotado, que nos permite hacer una buena obra sacándolo a rastras de tan penosa coyuntura.

2.

Qué agradable tener un amigo de otra religión cuando llega la Navidad.
Qué tranquilidad estar con él, sabiendo que los dos estaremos dormidos cuando lleguen las doce.

3.

No celebrar la Navidad es agotador. Todo el mundo pide explicaciones al respecto y, por mucho que digas, nadie parece quedar satisfecho, hasta que al final acabas discutiendo con quien menos te lo esperas. Y por si fuera poco, el desmadre colectivo, ya de por sí evidente a diario, aparece multiplicado en cada esquina.

Pero bueno, todos necesitamos creer en algo fantasioso al máximo para poder soportar la rutina de los días. Yo mismamente creo que el mes de enero es, en realidad, una montaña enorme con unas cuestas impresionantes que te ponen en tu sitio.

4.

Me he comprado todo el equipo necesario para pasar el día de Año Nuevo practicando snowboard.

Me he comprado todo el equipo necesario para pasar el día de Año Nuevo practicando submarinismo.

Me he comprado todo el equipo necesario para pasar el día de Año Nuevo practicando sky-surfing.

44.000 euros, si no más, gastados en equipos necesarios para practicar a tope la turbovanidad.

martes, 8 de diciembre de 2015

Aprovechando el puente de la Constitución para hacer una cumbre del planeta, en concreto, una cumbre de la sierra de Gredos

1.

El representante de Rusia está dispuesto a hacer lo necesario con tal de salvar el planeta. De hecho, si el resto de países se comprometen a poner encima de la mesa 150.000 millones, mañana mismo se pone a ello.

El representante de Senegal sabe que cuenta con poco margen de maniobra en la cumbre. Es más, lo único que puede hacer es pasar la gorra entre los asistentes y esperar que la contribución deje un buen porcentaje en su patrimonio personal.

El representante español mira el desarrollo de la cumbre totalmente ojiplático, aunque tiene muy claro lo que va a decir: "España está dispuesta a hacer cualquier sacrificio con tal de salvar el planeta. Ahora bien, si el resto de países quieren contribuir económicamente a esta cruzada, aceptaremos encantados cualquier cantidad con tal de que se pueda administrar por vía subvención".

El representante francés dice que ahora Francia tiene otras prioridades.

El representante de Siria no puede asistir a la reunión porque le coincide con un negocio de venta de armas.

El representante suizo se ofrece con muy buenas palabras a ser el tesorero de la cumbre.

El representante cubano sostiene que Cuba no contamina nada, y el resto de países le aplauden con locura y le jalean en plan campeón, tú si que sabes.

El representante de China lo tiene superclaro: 1.000 millones de chinos a 1.000 dólares cada chino hacen un total de 1.000.000.000.000 por salvar la parte del planeta que les toca.

... Y la cumbre siguió de esta guisa hasta que se acabó el pastel.

2.

Bien podría ser cierto que ni los osos ni las jirafas
fueran responsables en modo alguno
del alto grado de contaminación del planeta,
y que los verdaderos responsables, en realidad,
fueran los llamados seres humanos.

Incluso podría ser cierto que, entre esos humanos,
fueran los altos jerarcas los responsables supremos.
Pero lo que es totalmente cierto 
es que la contaminación del planeta
es el reflejo de nuestra propia contaminación interior.
La prueba de que la conciencia también muere
cuando no se la ejercita cada día.

En cualquier caso, qué se puede decir:
es tan difícil predecir el futuro,
y tan fácil imaginárselo apoteósico.

lunes, 16 de noviembre de 2015

El lobo no es un turrón

Si el lobo se pudiera esquilar, ordeñar
o se pusiera de moda
en los restaurantes Michelín,
más de uno saldría a defenderlo
por defender su inversión en el sector.

Como nada de esto sucede,
y además come por sus propias fauces,
la administración y los ganaderos
lo consideran un bandido
que no respeta la propiedad privada.

Para tratar de resolver el problema,
convocan reuniones a las que asisten
representantes de todas las partes,
menos la del lobo.



sábado, 19 de septiembre de 2015

¡Volvemos a la carga!

Después de dos meses caminando por esos caminos de Francia, hemos regresado con muchas ganas de coger la cámara de vídeo y hablar sobre esos temas que tanto nos gustan. Así que ahí van los dos primeros vídeos.





viernes, 19 de junio de 2015

El politólogo y el político

El politólogo dice que desde la aparición de su partido ya están empezando a cambiar algunas cosas, y cita como ejemplo la abdicación del rey. Cuando en realidad, ahora tenemos dos reyes alojados en plena espaldachepa.

El politólogo cita de memoria a Buster Benjamin: "En momentos de cambio se generan unas expectativas que pueden no convertirse en realidad, pero suponen un excedente de utopías que las siguientes generaciones pueden reivindicar". Sin embargo, no dice nada del gran Ego Perkins, que todo lo emponzoña.

La situación actual es un buen ejemplo de ello. Cuando el politólogo se mete en política, habla de su partido como un instrumento al servicio del cambio (hacia aquellas utopías que quedaron atrás, digamos en la Transición). Pero se lleva tal cantidad de aplausos pueriles y ataques viles, que en poco tiempo le diagnostican carcomición de bazo con peligro de extenderse al duodenoano, es decir, la política le empieza a dejar secuelas en el Ego Perkins. Ahora ya no habla de su partido como instrumento al servicio del cambio; habla de que su partido es el cambio. Por eso, cuando le preguntan por la posibilidad de presentarse a las elecciones generales en una candidatura de unidad, junto a otros grupos afines o casi delfines, responde que su candidatura es la unidad y todos los que quieran unirse a ella serán bienvenidos.

El politólogo explica en sus clases el libro de Maquiavelo; en su escaño, el político es el propio príncipe de Maquiavelo.