sábado, 22 de febrero de 2025

Habitar un lugar de escasa pluviometría

Hay dos maneras de habitar un lugar de escasa pluviometría. Una es como lo hace la naturaleza, con poca densidad de población, una fauna tirando a lagartinosa y una flora arbustiva con bien de pincho y frutillos pero que muy mineromedicinales.

A la manera de la naturaleza, la densidad de población se mantiene baja porque los frutillos y los lagartos alimentan pero no llenan graneros, y la tierra no se erosiona porque las raíces fuertes de los arbustos la retienen.

Es una forma de vida muy desprestigiada, tan solo porque se comen azufaifos para desayunar, almocafres para comer y lagartoguanchos para vestir y cenar.

La segunda manera es como lo hace la civilización, tirando de trasvases para surtir de agua el territorio y que se pueda desarrollar económicamente, que viene a ser lo mej0r de lo mejoramen que nos puede pasar a los humanos.

De esta manera, la densidad de población crece desproporcionadamente, porque es abastecida por la red general comercial y ya no depende de los recursos de la zona, y la tierra se erosiona, porque se cortan los arbustos para plantar árboles frutales de regadío, que acaban secándose, y la fauna lagartiguanchi desaparece ya que no queda piedra sin remover.

Hay un lugar de escasa pluviometría en el litoral mediterráneo donde la naturaleza plantó su mano y le salió una manga al mar. En ese mismo lugar plantó la civilización su mano y han muerto los peces, la manga y la sal.

 

sábado, 2 de noviembre de 2024

Un lugar a la intemperie para hacer justicia

 

Hay a quien le molesta más la intemperie

que la injusticia,

por eso cuando tienen un problema

acuden al juzgado para resolverlo.


A otros, en cambio, les molesta más

la injusticia que la intemperie,

por eso cuando tienen un problema

se reúnen en torno a un gran árbol

para resolver cara a cara los problemas.

martes, 29 de octubre de 2024

Mantillo somos y atentos a la jugada estamos

 


Dios creó el mundo,

pero lo que está en el mundo

no puede volver a Dios.

El mundo se retroalimenta a sí mismo,

la vida se sujeta sobre la vida que se cae.


Dios creó el mundo,

y luego se echó a descansar

y a disfrutar del espectáculo.

Y todo aquel que trata de escapar,

Dios lo coge por el alma

y lo devuelve a la tierra

para provecho de la comunidad.


Y a mí me parece bien,

ser mantillo atento a la jugada

que te devuelva a la vida.


sábado, 26 de octubre de 2024

La necesidad, la medida del cuerpo y la edad

 

Sé que cuando estoy totalmente tumbado en la cama mido uno setenta y muchos, sin llegar nunca al metro ochenta. Pero también sé, aunque cueste creerlo, que esa medida no siempre es real, porque la necesidad perentoria de abrigo la adapta a su antojo. Así, la chupa que me regala uno más bajo que yo, que ya no la quiere porque tiene una pequeña mancha de ozono donde no se ve, me viene a la medida, y el jersey que va a tirar otro más alto, porque ha pasado de moda, me hace parecer también más alto.

                                                                       ...

Un amigo me da una chupa de su hijo de catorce años, porque con el estirón se le ha quedado pequeña, y a mí, que tengo bastantes canas más, como me voy encogiendo, me viene de perlas.

Otra amiga me da el abrigo de su marido, porque dice que le hace parecer más viejo, y cuando me lo pongo, la gente me pregunta cuál es el secreto de la eterna juventud.

martes, 22 de octubre de 2024

Tengo un trato con un frambueso

 

Tengo un trato con un frambueso: él me da una riquísima frambuesa al día, y yo le doy todo lo que me pida, cuando me lo pida. Y debe ser que la criatura me ha cogido cariño, porque el otro día me dio dos.

Han pasado un par de meses, y ahora el frambueso se ha puesto bruto. Da tantas frambuesas que puedo cambiarlas por huevos.

Yo solo cumplí con mi parte del trato y el frambueso cumplió con su trato con la vida.