La verdad es que en Marte se está de puta madre.
Solo tienes que decir vaya antenas chulas que llevas, paisano,
para que te hagan sentir como en casa.
Venus es un lugar maravilloso.
Solo tienes que mostrar un poco de tacto interplanetario
para que te inviten del tirón a los saraos
donde se ponen finos con lo mejor de la Vía Láctea.
Júpiter es demasiado.
Por un cubito de hielo te dejan hacer camping sauvage
donde quieras.
Neptuno también es demasiado.
Por un trozo de chasca al rojo vivo te dejan patinar
por donde quieras.
Saturno es un planeta increíble,
al menos todo lo saturnianamente increíble
que puede ser un planeta.
Plutón, como su propio nombre indica, mola mogollón.
Y ese es el problema. Como no te controles, ahí te quedas.
Mercurio es un lugar curioso.
Ni sólido, ni líquido ni gaseoso.
La Tierra, en cambio, es distinta.
Hay que entrenar mucho
antes de venir de visita desde el espacio exterior
para no dar el cante,
para no acabar comiendo liebres de mar
en temporada de sardinas de monte.
martes, 25 de febrero de 2020
sábado, 15 de febrero de 2020
El trapicheo perfecto
Estaba en un cruce de caminos de tierra esperando a un colega para hacer el trapicheo perfecto, cuando apareció una patrulla de la policía rural en plan buenos días, permita un momento de cacheo exhaustivo. Y como no llevaba nada encima, con la misma exhaustividad se tuvieron que marchar.
Diez minutos después del incidente, apareció mi colega sonriente.
-Aquí tienes, 150 semillas de caléndula de las mis caléndulas -le dije a modo de saludo, pasándole un sobre de papel con las semillas.
-¡Hostias! ¡Qué sorpresa! Desde que dejé las inyecciones de morticoides y empecé a embadurnarme de caléndula como si no hubiera un mañana me va de maravilla, y con tus caléndulas todavía más.
-Gracias tío, le pongo mucho amor.
-Se nota por cómo brotan.
-Ya te digo, exuberancia pura.
-Hablando de exuberancia -dijo mi colega frotándose las manos- ¿Has traído eso?
-Claro tío.
Entonces di un silbido característico y al cabo de unos segundos apareció el gato Michi renqueante con una bolsa al lomo un tanto voluminosa.
-Aquí lo tienes, tío.
-Debuti, aquí tienes los talegos.
Cinco minutos después mi colega se fue, y con la satisfacción del deber cumplido y los talegos en el bolsillo, Michi y yo nos encaminamos hacia finca Delirio a seguir cuidando plantas sin odio, sin armas y sin ruido.
Diez minutos después del incidente, apareció mi colega sonriente.
-Aquí tienes, 150 semillas de caléndula de las mis caléndulas -le dije a modo de saludo, pasándole un sobre de papel con las semillas.
-¡Hostias! ¡Qué sorpresa! Desde que dejé las inyecciones de morticoides y empecé a embadurnarme de caléndula como si no hubiera un mañana me va de maravilla, y con tus caléndulas todavía más.
-Gracias tío, le pongo mucho amor.
-Se nota por cómo brotan.
-Ya te digo, exuberancia pura.
-Hablando de exuberancia -dijo mi colega frotándose las manos- ¿Has traído eso?
-Claro tío.
Entonces di un silbido característico y al cabo de unos segundos apareció el gato Michi renqueante con una bolsa al lomo un tanto voluminosa.
-Aquí lo tienes, tío.
-Debuti, aquí tienes los talegos.
Cinco minutos después mi colega se fue, y con la satisfacción del deber cumplido y los talegos en el bolsillo, Michi y yo nos encaminamos hacia finca Delirio a seguir cuidando plantas sin odio, sin armas y sin ruido.
sábado, 1 de febrero de 2020
En finca Delirio han optado por una intervención de bajo impacto
Esta mañana los pájaros se estaban poniendo finos picoteando las aceitunas de los olivos del vecino.
Claro, como pasa la motodesbrozadora con motoahínco
no deja nada en pie, y los pájaros van a las aceitunas porque no queda otra.
A las olivas de finca Delirio también van, pero como han optado por una intervención de bajo impacto y han ido dejando el hiperomero, el lobomeño, caléndula a tutiplén y alguna que otra planta de jugoso tabaco, los insectos y los coleópteros entran a pillar y los pájaros tienen condumio para elegir, además de las aceitunas.
En finca Delirio lo van teniendo claro: cuidando la biodiversidad, la biodiversidad anda tan entretenida buscándose la vida que ni se da cuenta del huerto que te has montado en mitad del meollo, donde solo te cansas cuando llega la cosecha.
Claro, como pasa la motodesbrozadora con motoahínco
no deja nada en pie, y los pájaros van a las aceitunas porque no queda otra.
A las olivas de finca Delirio también van, pero como han optado por una intervención de bajo impacto y han ido dejando el hiperomero, el lobomeño, caléndula a tutiplén y alguna que otra planta de jugoso tabaco, los insectos y los coleópteros entran a pillar y los pájaros tienen condumio para elegir, además de las aceitunas.
En finca Delirio lo van teniendo claro: cuidando la biodiversidad, la biodiversidad anda tan entretenida buscándose la vida que ni se da cuenta del huerto que te has montado en mitad del meollo, donde solo te cansas cuando llega la cosecha.
domingo, 12 de enero de 2020
Dos ideas se encuentran casualmente en un cruce de caminos, y solo una sigue su camino con el viento
Una idea muy interesante dice que a través de la ética las personas nos liberamos de dos problemas, por no decir de todos nuestros problemas. A saber:
-Nos liberamos de la posibilidad de que el ejercicio del poder se convierta en tiranía;
-Nos liberamos de la posibilidad de generar un exceso de excedentes que den pie a especular con ellos, a crear un imperio, un enemigo, una catedral del miedo donde poder odiar a gusto al extranjero, al que viene a arrebatárnoslo todo.
Es una idea brillante, todo hay que decirlo, que pretende expandir los límites de la libertad humana, poniendo límites al poder y a los excedentes.
Otra idea dice que a través de la política tres listos pueden controlar dos problemas, que verdaderamente son la base de todos nuestros problemas. A saber:
-Controlar que el ejercicio del poder esté en buenas manos,
para que no se convierta en un caos.
-Controlar la creación de excedentes, de manera que las buenas manos puedan especular a gusto, crear un imperio, una catedral del miedo donde consagrar al ejército que nos libre del extranjero, ese que siempre tiene menos que nosotros y quiere arrebatárnoslo todo.
Es una idea chunga, todo hay que decirlo, que pretende expandir los límites del control, no poniendo límites al poder ni a los excedentes.
Dos ideas se encontraron casualmente en un cruce de caminos. Una decía que el camino era suyo y la otra respondió que ella era del camino. Una sigue allí con el título de propiedad en la mano, la otra siguió adelante caminando con el viento de su lado.
-Nos liberamos de la posibilidad de que el ejercicio del poder se convierta en tiranía;
-Nos liberamos de la posibilidad de generar un exceso de excedentes que den pie a especular con ellos, a crear un imperio, un enemigo, una catedral del miedo donde poder odiar a gusto al extranjero, al que viene a arrebatárnoslo todo.
Es una idea brillante, todo hay que decirlo, que pretende expandir los límites de la libertad humana, poniendo límites al poder y a los excedentes.
Otra idea dice que a través de la política tres listos pueden controlar dos problemas, que verdaderamente son la base de todos nuestros problemas. A saber:
-Controlar que el ejercicio del poder esté en buenas manos,
para que no se convierta en un caos.
-Controlar la creación de excedentes, de manera que las buenas manos puedan especular a gusto, crear un imperio, una catedral del miedo donde consagrar al ejército que nos libre del extranjero, ese que siempre tiene menos que nosotros y quiere arrebatárnoslo todo.
Es una idea chunga, todo hay que decirlo, que pretende expandir los límites del control, no poniendo límites al poder ni a los excedentes.
Dos ideas se encontraron casualmente en un cruce de caminos. Una decía que el camino era suyo y la otra respondió que ella era del camino. Una sigue allí con el título de propiedad en la mano, la otra siguió adelante caminando con el viento de su lado.
miércoles, 8 de enero de 2020
La señora Julia y la robotización
Hay quienes dicen que la robotización es imparable, y que más nos valdría prepararnos para un futuro donde será obligatorio aprenderlo todo sobre los robots.
De nada sirve empecinarse en actividades manuales de toda la vida. Se trata de aprender a diseñar robots, aprender a manejar robots y aprender, erre que erre, a interactuar con ellos.
Eso es el futuro, dicen, convencidos de hacernos un favor al compartir su lucidez.
Sin embargo, la señora Julia no está de acuerdo. Dice que no entiende que una persona pierda el tiempo en diseñar un robot que, por ejemplo, teja jerséis, cuando podría aprender a terjérselos él mismo. Y, en cuanto al tema de los favores, añade que, cuando quiere tirarse el rollo con alguien, le pide que levante los brazos para tomarle las medidas, porque, aunque no sabe lo que nos deparará el futuro, sabe que en tres meses vendrá el general invierno y un jersey de lana calentito siempre viene bien.
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