Quizás, porque tenemos un origen común
y un final del mismo paño,
la vida, para variar, deba ser diversa.
Quizás eso explique que unos
vivan instintivamente a saco
y otros, para variar,
vivan conscientemente a tope.
Quizás, porque tenemos un origen común
y un final del mismo paño,
la vida, para variar, deba ser diversa.
Quizás eso explique que unos
vivan instintivamente a saco
y otros, para variar,
vivan conscientemente a tope.
Unos piensan que es buena idea
encontrar la manera de que las gallinas
pongan más huevos.
Otros piensan que para qué ostias
quieres atosigar a las criaturas,
cuando de lo que se trata
es de no coger todos los huevos del nido.
Son dos maneras de afrontar un mismo asunto,
una suena a contención
y otra suena a que hago
lo que me sale de los güevos.
Llevamos mes y medio de lluvia, viento, nieve y de todo
y estoy deseando, si quieres que te diga la verdad,
que se acaben de una puta vez las inclemencias del tiempo
para poder centrarme en las inclemencias de la sociedad,
porque con las dos juntas no se puede.
O los humanos, gatos, perros y demás tienen alma, o ni los humanos, ni los perros, ni los gatos y demás la tienen.
Sería estupendo que Dios se tirara el rollo y nos diese la respuesta de su propia boca, para aclarar de una vez el asunto.
De momento, los unos, los otros y los demás podíamos ir centrándonos en cómo ostias vamos a repartir la tajada de manera que salgamos al fifty, fifty, a maquila o a lo comido por lo servido.
El caso es que hay un montón de escobros
tirado en una ladera del monte público.
El Ayuntamiento dice que no lo puede retirar
porque tiene muchos problemas que atender
y pocos recursos.
La empresa privada no lo retira
porque dice que nadie la ha contratado
para ello.
Yo no lo retiro, porque me tendría que gastar
el tiempo que necesito para ganar el dinero
con el que ganar algo de tiempo.
El caso es que hay montones de escombros
por ahí tirados, y debe ser
porque dentro de nosotros ya no caben más.
Ya no recuerdo si es mejor pulirse la selva del Amazonas y contribuir con ello al crecimiento económico mundial, o pulirse el comercio mundial y contribuir con ello al crecimiento del pulmón del planeta.
Ya no recuerdo si es mejor comprarse un kit se supervivencia por si estalla la guerra hipermundial, o dar los buenos días por la mañana a la mañana y a la buena convivencia.
Ya no recuerd...
Lo cierto es que la gente dice que se lo pasó muy bien en las fiestas del pueblo. Aunque también es cierto que las regaderas que bajan a los huertos, atestadas como iban con todo tipo de mercancías de usar y tirar, dicen que la gente se lo pasó muy bien ensuciando el pueblo en las fiestas.
Quizás, las regaderas podrían ser las patronas del pueblo y las fiestas podrían festejarse limpiándolas. De esta manera, al acabar las fiestas, las regaderas estarían limpias y el que quisiera seguir con la fiestuki se podría quedar allí de retén, sirviendo a los demás por todo lo alto. Y aquí paz, azada y compota de zanahoria.
...
En el planeta Satúrpiter, dicen que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. Pero, bueno, aquí con limpiar lo que ensuciamos ya nos podemos dar con un canto en los postizos.
Andaba Cícifo por las calles como cavilando que no solo los dioses debían tener el fuego sagrado del conocimiento, pero que si se lo robaba para entregárselo a los paisanos, sembraría entre ellos la semilla de la discordia.
Andaba Cícifo cavilando por las calles hasta que empezó a nevar y, aunque dejó de cavilar del tirón, no logró recordar dónde había dejado el hacha.
Y si lo pudo contar no fue porque los dioses compartieran con él el calorcito sagrado ni porque tuviera madera de héroe. Fue gracias a la leña que le dejó un paisano con las manos muy duras y la sonrisa muy tierna.