martes, 10 de febrero de 2015

Jinetes de la tormenta

Los días 4, 5 y 6 de febrero la naturaleza celebró unas jornadas de puertas abiertas para que pudiésemos deleitarnos con todo lo que guarda en el armario de invierno: nieve, frío, hipogritos huracaventosos, isobaras bravas y cosas por el estilo.

Fueron días verdaderamente duros. Las puertas crujían, las ventanas chirrichiaban, las persianas se deshilachaban y las tejas más aventureras se atrevían a experimentar la fuerza de la gravedad.

Las calles estaban casi desiertas, y el que se atrevía a salir iba despeinado, de mal humor y desprendía el típico aliento aguardentoso del que quiere calentarse por la vía rápida.

A las 6 horas del día 7 volvió la calma, y recuperamos la maravillosa sensación de que nuestros únicos problemas son la precariedad, la corrupción y la contaminación. Por la tarde cogimos la cámara y nos fuimos a dar un paseo por los montes de alrededor para hacer un reportaje. Desgraciadamente, cuando nos encontramos con un diplodocus de tres cabezas, que se creía extinguido, nos quedamos sin batería. Pero bueno, la vida es así. De todas formas, pudimos grabar hechos curiosos y seres peculiares dotados de vesículas biliares que hablaban y todo.

Aquí os dejamos el vídeo de aquella tarde (http://youtu.be/TzkHcT7-FhM).
Un saludo.


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