jueves, 12 de febrero de 2026

Dos inclemencias, dos

 

Llevamos mes y medio de lluvia, viento, nieve y de todo

y estoy deseando, si quieres que te diga la verdad, 

que se acaben de una puta vez las inclemencias del tiempo

para poder centrarme en las inclemencias de la sociedad,

porque con las dos juntas no se puede.

domingo, 8 de febrero de 2026

El alma y el fifty-fifty

 

O los humanos, gatos, perros y demás tienen alma, o ni los humanos, ni los  perros, ni los gatos y demás la tienen.

Sería estupendo que Dios se tirara el rollo y nos diese la respuesta de su propia boca, para aclarar de una vez el asunto.

De momento, los, los otros y los demás podíamos ir centrándonos en cómo ostias vamos a repartir la tajada de manera que salgamos al fifty, fifty, a maquila o a lo comido por lo servido.

jueves, 5 de febrero de 2026

El caso es que hay un montón de escombros

 

El caso es que hay un montón de escobros

tirado en una ladera del monte público.

El Ayuntamiento dice que no lo puede retirar

porque tiene muchos problemas que atender

y pocos recursos.

La empresa privada no lo retira

porque dice que nadie la ha contratado

para ello.

Yo no lo retiro, porque me tendría que gastar

el tiempo que necesito para ganar el dinero

con el que ganar algo de tiempo.

El caso es que hay montones de escombros

por ahí tirados, y debe ser

porque dentro de nosotros ya no caben más.


martes, 3 de febrero de 2026

Ya no recuerd...

 Ya no recuerdo si es mejor pulirse la selva del Amazonas y contribuir con ello al crecimiento económico mundial, o pulirse el comercio mundial y contribuir con ello al crecimiento del pulmón del planeta.

Ya no recuerdo si es mejor comprarse un kit se supervivencia por si estalla la guerra hipermundial, o dar los buenos días por la mañana a la mañana y a la buena convivencia.

Ya no recuerd...

sábado, 31 de enero de 2026

La gente y las regaderas, las regaderas y la gente

Lo cierto es que la gente dice que se lo pasó muy bien en las fiestas del pueblo. Aunque también es cierto que las regaderas que bajan a los huertos, atestadas como iban con todo tipo de mercancías de usar y tirar, dicen que la gente se lo pasó muy bien ensuciando el pueblo en las fiestas.

Quizás, las regaderas podrían ser las patronas del pueblo y las fiestas podrían festejarse limpiándolas. De esta manera, al acabar las fiestas, las regaderas estarían limpias y el que quisiera seguir con la fiestuki se podría quedar allí de retén, sirviendo a los demás por todo lo alto. Y aquí paz, azada y compota de zanahoria.

...

En el planeta Satúrpiter, dicen que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. Pero, bueno, aquí con limpiar lo que ensuciamos ya nos podemos dar con un canto en los postizos.